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9600 millones de argumentos para calmar al dólar hasta diciembre

Esta semana, finalmente, empezaron las subastas de dólares que el Tesoro recibe del FMI y que cambia por pesos para hacer frente a necesidades en el mercado local. El flujo, aunque no garantiza el fin de la volatilidad, ayuda a suavizarla. Eso no quita que las previsiones de dólar para fin de año marquen que al menos acompañará a la inflación.

Esta semana el Banco Central empezó a subastar por cuenta y orden del Ministerio de Hacienda los u$s 9600 millones que el FMI autorizó utilizar para apoyo presupuestario. Después de la fuerte volatilidad cambiaria de marzo y la segunda mitad de febrero, la inyección de divisas ayudó en un principio a mantener el tono bajista de la divisa. Los operadores no se ilusionan y ven un dólar cerca de $ 50 para fin de año, una suba que empata con proyecciones de inflación del 35% para 2019. Sin embargo, el flujo de oferta puede suavizar los movimientos del mercado cambiario.

El Banco Central reveló que el método de subasta consistirá en dos licitaciones diarias de u$s 30 millones cada una, para completar ventas por u$s 60 millones al día.

Con u$s 9600 millones en total que serán volcados a la plaza, las subastas tienen margen para durar 160 días hábiles. Esto es, hasta entrado el mes de diciembre, más allá del final de la temporada de cosecha y, más importante aún, más allá del calendario electoral de este año.

Por otro lado, el Tesoro no está obligado a vender todos los días no a vender los u$s 9600 millones que tiene disponibles. Puede optar por vender menos si, por ejemplo, ve tranquilo al mercado cambiario o cree que no necesita más pesos para cubrir sus necesidades de gasto. A lo que sí está obligado es a hacer bien predecibles sus movimientos. Para interrumpir las subastas debe comunicar al mercado su decisión con 20 días de antelación.

El FMI quiso que así fuera para evitar que las subastas fueran intervenciones cambiarias oportunistas como las que en 2018 intentaron regular al dólar sin éxito. La hipótesis del Fondo es que el dólar se tiene que mover libremente, el flujo extra solo sirve para evitar situaciones de iliquidez y saltos bruscos.

Así, entienden los operadores, el dólar todavía tiene margen para subir. El consenso de mercado es que termina diciembre en torno a los $ 50. Esto es, que el dólar no se atrasa frente a la inflación.