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A falta de dólares financieros entran divisas comerciales

El saldo del intercambio comercial argentino fue superavitario en noviembre por tercer mes consecutivo, lo que achica mucho las previsiones de déficit para diciembre. Tras la suba del dólar en 2018, las exportaciones argentinas ganan tracción y las importaciones se caen, lo que equilibra la relación entre oferta y demanda en el mercado cambiario y ayuda a calmar al dólar.

Los datos de noviembre de intercambio comercial argentino publicados la semana pasada por el Indec mostraron que la balanza comercial terminó con un saldo positivo de u$s 979 millones en el mes. Así, se cumplió el tercer mes consecutivo de superávit, luego de años de números en rojo. El flujo de divisas comerciales ayuda a estabilizar al mercado cambiario junto con el programa monetario del Banco Central.

En el anteúltimo mes del año las exportaciones argentinas hicieron entrar un 14,5% más de dólares que en mismo período del año pasado, mientras que las compras al exterior fueron mucho menores, lo que recortó el flujo de salida un 29,2% en términos interanuales.

Lejos de ser una buena noticia en sí misma, el cambio de signo en la balanza comercial es resultado de una suba del dólar y del efecto de la recesión en las compras del exterior, lo que queda probado por una caída de las importaciones mucho mayor que el avance de las exportaciones.

Sin embargo, aunque sea un síntoma de parate económico, la evolución de las cuentas externas da información útil para los ahorristas. Un mejor flujo de oferta de divisas comerciales y un retroceso de la demanda por el mismo concepto ayudan a estabilizar al mercado cambiario.

La mejoría en el comercio exterior se combina así con el régimen de control de agregados monetarios con bandas de flotación que conduce el Banco Central, lo que permite cautelosas apuestas por una mayor estabilidad cambiaria al menos en el inicio de 2019.