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A la espera de las primeras encuestas, el dólar está quieto y la Bolsa bate récords

El mercado vive un veranito pre electoral que las primeras encuestas se van a encargar de confirmar o de poner en duda. Mientras tanto, el índice de acciones tocó los 24250 puntos, otro récord histórico para el mercado local, mientras que el dólar volvió a su valor previo a las elecciones primarias de agosto

El mercado navega aguas tranquilas en el tiempo que separa a las elecciones primarias de agosto y las generales de octubre. La calma es aprovechada por las acciones para tocar nuevos máximos históricos y por los operadores cambiarios para entrar divisas que buscan aprovechar las altas tasas de interés que ofrecen las Lebac y los bonos soberanos en pesos. Las primeras encuestas prometen volver a darle vida a la plaza local, pero los escenarios más pesimistas quedaron eliminados de la ecuación después de un desempeño mucho mejor al esperado del Gobierno en las urnas de agosto pasado.

El índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires alcanzó un nuevo récord nominal histórico jueves pasado cuando alcanzó los 24250 puntos por primera vez. Al récord le siguió una breve baja, una “toma de ganancias” de inversores que alcanzaron sus objetivos de precio y los transformaron en dinero en efectivo, pero en seguida las acciones volvieron a hacer pie.

El mercado porteño está en un momento expectante. Quiere leer las primeras encuestas antes de definir una nueva dirección. Con sólo una confirmación de los resultados de agosto, las expectativas hacia adelante pasan a ser la de una confirmación –esperemos que esta vez si- del ingreso del país a la lista de mercados emergentes que elabora MSCI, con el consecuente flujo de ingreso de inversiones a las empresas locales.

Las perspectivas más prometedoras están en bancos y energéticas. Los bancos porque removidas las trabas para el crecimiento de las finanzas, sólo se puede crecer desde el 12% del PBI que representan hoy los préstamos al 70% que promedian los otros países de la región. Las energéticas, mientras tanto, porque el camino está allanado para que luego de las elecciones continúe el proceso de normalización de tarifas y eliminación de subsidios al sector.

El otro factor directamente determinado por las elecciones, el tipo de cambio, está prácticamente anestesiado. Los contratos a futuro lo muestran apenas 3% por encima de su nivel actual al cierre de este año, una previsión    que está lejos de ser una profecía infalible, pero que al menos muestra cuáles son las expectativas para los meses que quedan luego de la suba acelerada de julio y agosto.

Con la expectativa por el ingreso de alrededor de u$s 6000 millones de emisiones de deuda del sector público pero también de empresas, la perspectiva de una nueva escapada del dólar parece difícil. Sin embargo, los operadores tampoco esperan una baja dado el crecimiento del déficit externo (balanza comercial y turística) que amenaza con extenderse. El numero al que se negocia el cierre del año en los mercados de futuro ronda el $ 18, lejos de cualquier pesimismo o temor electoral.