-

Adiós a las trabas a los capitales: positivo para bono en pesos

La confianza en el despegue del mercado local tuvo la semana pasada un enorme espaldarazo cuando el Ministerio de Hacienda decidió eliminar el período mínimo de permanencia de 120 días obligatorio para inversiones que regía desde el Gobierno de Duhalde. La medida lanzó a los bonos en pesos al alza porque gracias a esto el país entrará a un índice de deuda en moneda local.

La curva de bonos en pesos se mueve hacia abajo a toda velocidad, abaratando los costos de endeudamiento del país y recompensando los bolsillos de quienes tienen papeles en moneda local. Todos los títulos en pesos ganaron hasta 4% el primer día en que se conoció que la Argentina eliminaba el período de permanencia mínimo para capitales extranjeros, gracias a lo cual  pocas horas después JP Morgan dijo que incluiría a tres bonos emitidos por el país en un índice de títulos de deuda en moneda local de países emergentes.

El período mínimo de permanencia obligatoria de capitales extranjeros fue impuesto por el ministro Roberto Lavagna durante la presidencia de Eduardo Duhalde. En su momento llegó a obligar a permanecer un año en el país a los que ingresaban inversiones por el mercado único y libre de cambios, además de acompañar ese período mínimo con un encaje del 30% del valor total ingresado que obligaba a inmovilizar parte de esa suma.

El Gobierno de Mauricio Macri eliminó el encaje a principios de 2016 y redujo el período mínimo de permanencia a 120 días. La semana pasada llevó ese período a 0.

Menos de 8 horas más tarde de comunicada la decisión, JP Morgan lanzó un comunicado en el que anunciaba que “muy probablemente” incluiría a tres bonos en pesos argentinos en el Government Bond Index-Emerging Markets (GBI-EM) tan pronto como el 28 de febrero próximo.

El GBI-EM  es un índice al que siguen decenas de “fondos pasivos” de todo el mundo. Un fondo pasivo es un instrumento de inversión que copia las carteras de ciertos índices al pie de la letra, para que los ahorristas y empresas puedan apostar por ellos. El cambio en la cartera del GBI-EM, al que siguen fondos pasivos por u$s 185.000 millones, obligaría a esos fondos a invertir no menos de u$s 2100 millones en los tres bonos argentinos en cuestión, con lo cual se deduce una disparada en su precio para el corto plazo.

Los inversores, de hecho, se han estado adelantando a la suba en los precios, con lo cual para el 28 de febrero ese rally ya debería haber terminado. Los bonos en cuestión son emisiones hechas el año pasado, el Bonar 2021, Bonar 2023 y Bonar 2026, que sólo pueden ser operados por mayoristas dado que obligan a tickets mínimos. Sin embargo, lanzaron a la suba a todos los bonos argentinos en moneda local.