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Ahora también se podrá apostar a que una acción baje

En línea con las mejoras al mercado de capitales que buscan equiparar la plaza local a las mejores del mundo, en breve se aprobará la posibilidad de “vender en corto”. La maniobra, algo técnica, permite invertir a la espera de una baja en una acción o bono y aunque parezca sólo para expertos agrega solidez al mercado.
La Comisión Nacional de Valores tiene lista para la firma una nueva normativa que permitirá el alquiler de acciones por tiempos prefijados. La norma, que suena algo técnica para los que recién empiezan en el mercado, permite apostar por una baja de un activo, algo que se puede hacer en los mercados más desarrollados del mundo y en la Argentina estaba prohibido. De esa manera, se incorporan las expectativas bajistas a los precios de los activos y se reduce la posibilidad de movimientos demasiado sorpresivos.
Poco a poco, el mercado argentino camina hacia una regulación que le permita operar como las principales plazas del mundo. En este caso, la posibilidad de alquilar acciones para apostar por una baja de sus precios es un paso más en esa dirección. En la Argentina, esa posibilidad estaba prohibida por ser considerada especulativa, pero al eliminarla se le resta liquidez y –en algún punto- estabilidad al precio de los activos locales que a veces es demasiado volátil.
El alquiler de acciones sirve para apostar contra un activo. Por ejemplo, si un inversor cree que una acción va a bajar puede alquilar una acción por un período dado, digamos una semana. Una vez con la acción en las manos, le vende y al momento del vencimiento del alquiler, debe comprarla de nuevo para poder devolverla. Si el precio de venta fue mayor al de compra, obtuvo una ganancia.
En mercados desarrollados los ahorristas ni siquiera se enteran de cómo funciona el mecanismo. Sólo llaman a sus brokers y piden invertir en contra de un papel. De la misma manera el inversor argentino va a ser ajeno al alquiler y devolución.
Pero la incorporación de estas operaciones, “ventas en corto” en la jerga, tiene otro factor interesante. Los límites a operar el mercado local a la baja eran una de las objeciones de MSCI para incorporar al mercado argentino a la categoría de emergente, algo que una vez concretado generará un crecimiento en el volumen transado en la plaza local.