Cautela preelectoral

Cautela preelectoral

El índice accionario argentino más importante, el S&P Merval, se mantiene a la expectativa de información sobre las elecciones, ya en la recta final para las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del 11 de agosto. Con todo, el indicador acumula un avance del 28% en lo que va del año, más del doble que el dólar.

 

El mercado local parece haber entrado en la recta final hacia las elecciones primarias del 11 de agosto. A pesar de encuestas que muestran una tendencia favorable para la reelección del Gobierno, no hay encuesta como las urnas mismas y los inversores optan por la cautela de cara a esa competencia electoral. Además, tasas en pesos muy por encima de la inflación incentivan posiciones más conservadoras de parte de los inversores, lo que deja menos demanda por acciones. La información que se vaya generando sobre la pugna presidencial tiene el potencial de disparar los precios de las acciones, aunque es una estrategia de inversión de alto riesgo y alto retorno. Para colocar porciones menores de la cartera individual.

 

El índice S&P Merval cae 7% en pesos en lo que va de julio, un descanso después de ganancias siderales medidas en dólares en los últimos dos meses. Las operaciones en el mercado bursátil muestran poco volumen operado, baja demanda y precios que dada la falta de soportes muestran algunas bajas.

 

Las ganancias de dos dígitos en dólares que anotó el S&P Merval en junio y mayo parecen haber quedado atrás, por ahora. Sin embargo, el sentir del mercado es de una espera. Un desensillar hasta que aclare.

 

Mucho del flujo de inversiones con apetito por el riesgo que fomentan subas de acciones abandonó la Bolsa en las últimas semanas. Esperar para ver indicaciones de cuál puede ser el resultado de la elección es una de las explicaciones, pero la disponibilidad de activos de corto plazo con menos riesgo y rendimientos reales en alza es siempre un motivo de baja para las acciones.

 

Nos referimos, claro está, a la renta fija en pesos de corto plazo. Las tasas de Lecap, las letras del Tesoro en moneda local, se mantienen llamativamente altas a pesar de que la inflación desacelera. Con rendimientos que parten del 47% anual en pesos hace varias semanas y expectativas de inflación tratando de quebrar el umbral del 2,5%, la tasa nominal estable con inflación a la baja da una tasa real -tasa después de inflación- cada vez más alta.

 

Así, parte del volumen abandona a las acciones, activos “de riesgo” que prometen ganancias mayores pero a un riesgo también mayor. El compás de espera es la norma hoy en el mercado.