China y EE.UU. complican el contexto global a horas de las PASO

China y EE.UU. complican el contexto global a horas de las PASO

La guerra comercial pasó a mayores. Lo que hasta ahora era un intercambio limitado de tarifas aduaneras con las que se agredían las dos principales potencias económicas del mundo amagó con transformarse en una guerra de monedas. China dejó que el yuan se devalúe en forma agresiva por un día, y causó temblores en todo el mundo. El timing electoral no podría ser peor

 

Con el frente local lejos de estar solucionado pero al menos anestesiado por el Banco Central, el Gobierno avanzaba hacia las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias sin grandes preocupaciones financieras. Pero el mundo sigue otra agenda, que gira alrededor de la pulseada comercial entre los Estados Unidos y China. Esta semana el gigante asiático decidió jugar fuerte por primera vez y dejar que el yuan se devalúe a su menor valor en 11 años. El movimiento llevó a la baja de todas las bolsas del mundo y al dólar a saltar en el mercado local. Tras un día de temblores globales, los chinos se declararon satisfechos y pusieron paños fríos al sostener sus monedas. Pero el contexto de incertidumbre quedó fijado, lo que en la Argentina genera dudas a poco de ir a las urnas.

 

La guerra comercial es el principal riesgo que enfrentan los activos financieros de todo el mundo. Y esta semana ese riesgo se transformó, al menos por un rato, en una realidad concreta.

 

Hasta ahora, los cruces entre China y Estados Unidos se habían limitado a declaraciones agresivas y el intercambio de tarifas aduaneras para parte de los bienes que se intercambian entre los dos países. Pero esta semana la guerra tomó otro color, amagó con transformarse en una guerra de monedas, con consecuencias mucho más inmediatas y patentes en los mercados de todo el mundo.

 

Como respuesta a la imposición de nuevas tarifas aduaneras por parte de los Estados Unidos, el Banco Popular de China modificó el fixing que establece a diario para la flotación de su moneda, el yuan. Así, dejó que superara las 7 unidades por dólar por primera vez desde 2018. El movimiento impulsó al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos a designar a China como manipulador de su moneda y a pedir sanciones por parte del FMI.

 

El sacudón duró sólo un día, porque a la siguiente rueda China volvió a ajustar su fixing cambiario en un nivel coherente con un yuan más fuerte, es decir, con un dólar debajo de las 7 unidades por dólar. El movimiento calmó las aguas, pero el episodio entero dejó en claro la capacidad de fuego que tiene en su poder China.

 

Para la Argentina, el diferendo comercial es un factor que está completamente por fuera del control de los funcionarios del país. El Banco Central tiene en el mercado de futuros su principal estrategia para tratar de calmar las aguas y a la venta de reservas para frenar al dólar como último recurso en caso de que la volatilidad cambiaria se dispare. Pero ante un evento de esta magnitud tiene poco para hacer más que acompañar lo que pasa.

 

Así las cosas, a los inversores locales les toca vivir una semana en la que la cautela es la principal estrategia. Las posiciones en dólares, de corto plazo, como las Letras del Tesoro en dólares son una de las principales alternativas, mientras que en la parte en pesos de los ahorros la tasa de interés sigue siendo lo más tentador.

 

Para los que tienen apetito por el riesgo, una apuesta pequeña a un buen papel del oficialismo en las PASO puede ofrecer ganancias muy importantes al costo de la posibilidad de sufrir pérdidas acotadas: acciones de bancos, energéticas y bonos soberanos de corto plazo como el Bonar 2020 pueden sufrir por un revés electoral para el Gobierno, pero es mucho más lo que tienen por ganar.