El Central mantiene al dólar atado

El Central mantiene al dólar atado

En las últimas dos semanas el dólar encontró motivos para el avance en varias ocasiones, ya fuera por cuestiones técnicas o movimientos a la baja de otras monedas emergentes, la divisa dio señales de vida. Pero el Banco Central no permitió que la suba tenga lugar. Apenas la moneda estadounidense reacciona la entidad interviene en futuros para frenarlo.

 

El dólar parece haber abandonado el escenario de calma absoluta que lo dominó entre fines de abril y las primeras dos semanas de julio. Después de un período de cinco semanas consecutivas de retroceso, algo que no pasaba desde 2008, anotó una leve alza la semana pasada. Sin embargo, el alza se vio limitada por oportunas intervenciones del Banco Central en el mercado de futuros que evitaron un salto. La entidad conducida por Guido Sandleris aprovechó el período de calma para acumular poder de fuego en futuros y lo está usando.

 

Con la inflación en torno al 55% interanual y más de 20% acumulado en lo que va del año, el retroceso del dólar ya estaba dando motivos para un repunte. Es que si los precios siguen subiendo a niveles por encima del 2% mensual, las bajas nominales del dólar suponen una apreciación del peso que puede resultar peligrosa en meses posteriores. Las bajas de hoy pueden acumular fuerza para una suba posterior.

 

El Banco Central lo sabe, por eso aprovechó el período de calma cambiaria para acumular poder de fuego en el mercado de futuros de dólar. En los hechos, mientras la divisa bajaba el Central operaba en el mercado de cambios de una forma poco habitual. En lugar de vender dólares a futuro para desactivar expectativas de devaluación, algo a lo que nos tiene acostumbrados, se puso a comprar dólares a futuro. La posición compradora de la autoridad monetaria limitó primero la baja de la divisa. Es decir, no evitó que caiga, pero hizo que el retroceso no fuera tan abrupto.

 

El Central hizo eso a sabiendas de que, como ya dijimos más arriba, una apreciación momentánea podría generar un salto posterior. La estrategia buscó moderar ambos movimientos: al limitar la apreciación, suavizó la recuperación.

 

Esto es porque al acumular posición comprada, llegó a tener $ 3000 millones en contratos de compra según datos oficiales, se alejó del techo que le impone el FMI a su posición inversa, la posición vendida. El Fondo acordó un techo de $ 3600 millones de posición vendida.

 

Así, Sandleris y los suyos se dieron margen para deshacer completamente su posición comprada (u$s 3000 millones) y acumular una abultada posición vendida (u$s 3600 millones) en caso de ser necesario, en caso de reacción del dólar. Es una capacidad de intervención de u$s 6600 millones que ya mencionamos en nuestra entrega anterior, pero que ahora vemos en acción.