Elige tu propia letra del Tesoro

Elige tu propia letra del Tesoro

Hacienda licitó esta semana opciones para todas las estrategias. Las hay en pesos, las hay en dólares, las hay a tasa alta y plazo largo o a tasa baja y plazo corto. Aquí te explicamos cuál debe ser tu visión como ahorrista para ver cuál es mejor para tu estrategia.

 

Esta semana el Ministerio de Hacienda licitó cuatro series de letras del Tesoro, dos en dólares, dos en pesos. Las distintas alternativas permiten optar por diferentes apuestas, ya sea en moneda, en tasa o en plazo. Todas son atractivas, lo que hay que ver es cuál se ajusta a las necesidades de cada ahorrista.

 

Empecemos por las opciones en dólares. El Tesoro sacó dos Letes en dólares: una reapertura a 98 días de plazo que vence el 25 de octubre (dos días antes de la primera vuelta presidencial) y una nueva con vencimiento 14 de febrero de 2020, bien adentro del próximo período presidencial.

 

La más corta se colocó a una tasa del 3,3%, un rendimiento muy bueno en comparación con lo que pagan los plazos fijos en dólares bancarios. Corto plazo, baja tasa, vencimiento antes del cambio de Gobierno: una opción para ahorristas con dólares en la mano que quieren hacer algo de tasa.

 

La segunda Lete, mientras tanto, se colocó en el 7,3% anual. Una tasa muy atractiva, pero que compensa de esa manera por el riesgo. Se paga en el segundo mes del nuevo Gobierno, sea este cual fuere. Es plazo más largo, tasa muy atractiva, riesgo importante: una letra para colocar una apuesta por la reelección del Gobierno o, en todo caso, la llegada de una oposición razonable al poder.

 

Ahora, yendo por las opciones en pesos, el Tesoro emitió dos Letras capitalizables en pesos (Lecap), una con vencimiento el 11 de octubre (84 días) y la segunda el 29 de mayo del año que viene (315 días). Los dos papeles salieron a una tasa de corte consecuente con la que se operaba en el mercado secundario, 55% y 57% respectivamente.

 

Se trata de rendimientos en pesos muy por encima de lo que pagan, por ejemplo, plazos fijos bancarios que ya cayeron debajo del 50%. Con todo, son una apuesta por la estabilidad cambiaria, y una de bastante duración en el caso de la letra más larga. La primera es una opción al plazo fijo, con apetito por ganarle al dólar y la seguridad de que el rendimiento está bien por encima de las expectativas de inflación. La segunda, algo más larga, paga con algo más de tasa el mayor riesgo.