Los bancos centrales tienen la palabra

Los bancos centrales tienen la palabra

La competencia entre bancos centrales por relajar sus políticas monetarias con el fin de alcanzar su metas de inflación tiene al mercado en vilo. Los operadores de todo el mundo están pendientes de los próximos dichos del presidente de la Fed y del Banco Central Europeo. El frente cambiario argentino, mientras tanto, agradecido

 

Esta semana los operadores de todo el mundo estuvieron atentos a cada palabra, dato o señal que llegaba de los principales bancos centrales del mundo. Los inversores tienen en sus decisiones al que probablemente sea el principal combustible para los movimientos de los activos. El futuro de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos, la continuidad del alivio cuantitativo por parte del Banco Central Europeo (BCE) y, menos en el centro de la escena, también el impulso que el Banco Popular de China trata de darle a su economía se combinan para un escenario global de bajas tasas y regreso de las inversiones a mercados emergentes. El siempre sensible frente cambiario argentino, mientras tanto, goza de esta calma global.

 

Esta semana fue el turno de Jerome Powell, el titular de la Fed, quien debió visitar a legisladores americanos para una exposición de rutina frente al Congreso. Lo que volvió a la audiencia el foco de todas las mirada del mercado fue un dato de empleo del viernes pasado, muy por encima de lo esperado, que le quitó argumentos al banquero central para empezar de inmediato y en forma acelerada a reducir la tasa de referencia, algo que ya viene señalizando.

 

Una economía más fuerte en materia de empleo obligaría a que el deseo del presidente estadounidense, Donald Trump, de ver una reducción acelerada de tasas tenga sino que posponerse, al menos que moderarse en sus tiempos. Tras el dato de empleo, las previsiones de bajas de tasa para este año implícitas en los futuros de tasa pasaron de tres a dos.

 

Pero mientras Estados Unidos duda respecto a cuánto relajar su política monetaria, Euro simplemente avanza. El Banco Central Europeo ya està en una instancia de tasa cero, imposible de bajar. Pero, con todo, su titular Mario Draghi sostiene que ante los problemas de crecimiento del bloque la polìtica de alivio cuantitativo (emisión monetaria) deberá seguir.

 

Del otro lado del mundo, China, tampoco se hace tantas preguntas. El Banco Popular de China es parte de los esfuerzos del Gobierno por impulsar a la economía ahora que los niveles de crecimiento del producto se han reducido en comparación con las “tasas chinas” de la década pasada.

 

Para países emergentes como la Argentina, todos estos movimientos significan una sóla cosa. Dólar, euro y yuan más baratos. O, lo que es lo mismo, subas de las monedas emergentes frente al dólar. Una situación que si bien está lejos del control del gobierno local, no podría ser más bienvenida en momentos en que las autoridades intentan controlar el ritmo de avance de los precios y mantener la calma financiera de cara a las elecciones.