Todo lo que necesitás saber sobre las trabas cambiarias

El mandato de Mauricio Macri termina como empezó, con controles de cambio. Sin embargo, el “cepo M” tiene características muy diferentes al que caracterizó al segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner. Los límites para ahorristas son holgados, aunque no así para las empresas. Turismo, importaciones y operaciones inmobiliarias pueden saltar el cerco.

En una decisión con pocos antecedentes, el Gobierno publicó en un día domingo un decreto presidencial que instruyó al Banco Central a limitar el margen de acción de personas y empresas en el mercado cambiario, aunque con límites más severos para estas últimas. Aquí, detallamos qué trabas existen a partir de ahora y, además, las alternativas que quedan libres de los controles.

Para empezar, las personas humanas no podrán comprar más de u$s 10.000 por mes en el mercado cambiario tradicional con fines de atesoramiento. La norma deja libres otras formas de comprar dólares sin topes máximos, como tratamos en otra nota de esta entrega. Pero en lo que hace al mercado cambiario oficial, ése es el techo.

Desde el vamos, se trata de un “cepo suave” en comparación con el que rigió entre 2011 y 2015. En julio, por ejemplo, sólo el 31% de las operaciones cambiarias de personas humanas en el mercado formal superaron los u$s 10.000 mensuales. Y esa porción del volumen operado correspondió sólo al 2% de los compradores. La inmensa mayoría de los ahorristas podrían continuar con el ritmo de compras que ya venían realizando sin chocarse con el nuevo techo.

Pero el cepo, además, sólo aplica para “compra de dólares para atesoramiento”. Operaciones cambiarias por otros conceptos, como por ejemplo para turismo o gastos con tarjetas en moneda extranjera, están libres de topes máximos. Otras operaciones por más de u$s 10.000, como por ejemplo la compra de dólares con pesos de un crédito hipotecario pasarán por una aprobación previa, pero podrán realizarse.

Para empresas, en cambio, los límites son más estrictos. El cupo mensual de compra de dólares para atesoramiento es cero. En cambio, no habrá trabas para las compras que tengan detrás necesidades operativas, como el pago de deudas en moneda extranjera o importaciones. En esos casos, el acceso al mercado cambiario será libre. Lo que no podrán hacer es invertir o hacer coberturas cambiarias de sus excedentes de liquidez. Para ello deberán recurrir a sociedades de Bolsa, como explicamos en otra nota de esta entrega.

Por último, los límites son más estrictos aún para no residentes. Y, para empresas exportadoras de bienes y servicios, se establecen plazos para la obligación de liquidación de exportaciones: 5 días hábiles desde la fecha de cobro, 180 días corridos desde el permiso de embarque (15 días corridos para exportadoras de materias primas).