Una cartera conservadora para el año electoral

Una cartera conservadora para el año electoral

Existen distintos activos que los operadores miran para esperar el resultado de las elecciones con rendimientos interesantes, alguna apuesta a ganador pero, en líneas generales, desde una postura cautelosa. Letes en dólares, Lecaps bonos CER y títulos soberanos en dólares son algunas de las opciones para esperar a las urnas. Más que nada activos en dólares y poco de acciones.

 

Ante una instancia definitoria en materia política como las elecciones de este año, es posible adoptar una estrategia defensiva sin dejar de invertir. El juego que pueden hacer los ahorristas es el de rotar sus carteras de inversión para variar la composición de sus inversiones tanto en materia de moneda como en tipo de activo o plazo. En esa línea, existen varios activos interesantes para ahorrar en un año electoral.

 

Primero, el dólar. Los argentinos estamos programados para medir en dólares nuestras ganancias y tomamos a sus variaciones como termómetro para conocer la saluda de la economía. De la misma forma, el tipo de cambio probablemente sea el que más se mueva de acuerdo al resultado electoral.

 

De esa manera, para adoptar una estrategia conservadora los ahorristas locales tienen la opción de mudar sus carteras de manera tal que los activos en dólares sean los que dominen. Si en momentos de tasas altas, dólar estable e inflación tendiendo a desacelerarse, como en el período 2016 a principios de 2018, tenía lógica una cartera en la que el 50% o 60% estuviera en moneda local, la reacción defensiva hoy por hoy es reducir la porción de los ahorros en moneda local.

 

Así, por ejemplo, las carteras más conservadoras hoy están moviendo su composición a un 30% o 25% en pesos. Nunca al 0%, porque por más que un ahorrista sea muy pesimista en materia cambiaria, ante la necesidad de un gasto imprevisto en moneda nacional los costos de pasaje de dólares a pesos pueden ser tan costosos que vuelven antieconómica a la operación. La diferencia entre dólar para la compra y para la venta en los bancos está rozando el 4%, cuando en julio la divisa subió en total 3,2%, menos de lo que cuesta una operación cambiaria.

 

A la hora de pensar la cartera en pesos, tasas altas e inflación deberían ser las guías. En ese rubro, las colocaciones del Tesoro de corto plazo, las Lecap, ofrecen tasas de interés arriba del 60% anual, muy por encima de las expectativas de inflación y de devaluación. Por otro lado, títulos que ajustan por CER (inflación) como el TC21 ofrecen valuaciones atractivas.

 

Del lado de los activos en dólares, también aparecen como atractivas las emisiones de Letes del Tesoro, quizás el activo más conservador que se pueda elegir, al tiempo que ofrecen rendimientos de entre el 4% y el 8%, según el plazo. A más largo plazo, el bono Discount 2033 no está exento de los vaivenes del riesgo país, pero es de los más líquidos y ofrece rendimientos anuales atractivos.

 

Por último, las acciones están más bien para tomar riesgo con la expectativa que grandes rendimientos en caso de un resultado positivo, pero su posición en la cartera debe ser menor cuanto más conservadora sea la apuesta.

 

De la misma manera en que el riesgo cambiario se puede manejar cambiando el peso de activos en pesos y en dólares en la cartera, también se puede optar por extremar la cautela en materia de plazos.

 

En principio, las letras en dólares y en pesos tienden a ser más líquidas cuanto más cercano sea su vencimiento. Aumentar el peso de esos activos por sobre otros de más largo plazo es otra estrategia de cautela interesante. De hecho, los vencimientos cortos permiten hacerse de efectivo en el corto plazo que permita replantear la cartera una vez que se sepa más sobre la marcha de las urnas.