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Bajan las tasas, pero crece la conveniencia de las Lebac

Las Lebac que emite cada martes el Banco Central (BCRA) perdieron más de 8 puntos desde principios de año, pero sin embargo siguen siendo una gran alternativa para ahorristas minoristas que no están satisfechos con lo que pagan los plazos fijos bancarios. Aunque la tasa de la letra baje, los plazos fijos bajan más. Se gana hasta 8 puntos porcentuales en la comparación.

La era de las Lebac como inversión estrella se acerca a su final. Los papeles que emite el Banco Central (BCRA) cada martes ya perdieron más de 8 puntos desde su récord a medida que la autoridad monetaria reduce las tasas para señalizar una mejora en las cifras de inflación. Sin embargo, con el dólar planchado los ahorristas se vuelcan en masa también a los plazos fijos bancarios y hacen caer sus tasas. El resultado es que la conveniencia de abandonar al banco y pasarse a Lebac creció de 5 puntos de ganancia a 7 puntos de ganancia en las últimas semanas.

En agosto el BCRA retomó la tendencia bajista en su tasa de referencia para la política anti inflacionaria, la de la letra Lebac a 35 días. Después de estar al 38% anual en diciembre pasado, como medida precautoria para la salida del cepo, y de devolverla a ese nivel en marzo tras la disparada del dólar por encima de los $ 16, finalmente fue cayendo en forma gradual hasta perforar los 30% anuales en los últimos días.

Pero si desde principios de julio la tasa de la Lebac de más corto plazo se redujo menos de 1 punto porcentual, en el mismo plazo los bancos recortaron en casi 3 puntos la tasa que les pagan a los inversores minoristas, de 24,9% a 22% anual.

De esa forma, las entidades bancarias  ensancharon su margen de ganancia en un mercado de crédito planchado en el que el mejor negocio para ellos es tomar los plazos fijos de sus clientes y colocarlos, precisamente, en Lebac. Así, los clientes ceden casi 8 puntos porcentuales de rendimiento anual cada vez que abren un plazo fijo.

Las Lebac, en cambio, se pueden suscribir  cada martes a cambio de una comisión muy baja (del 0,1% del valor invertido) en cualquier sociedad de Bolsa. Para el ahorrista, la experiencia es idéntica a la de un plazo fijo: cumplidos los 35 días el capital más el rendimiento se depositan en su cuenta. La inversión está exenta del Impuesto a las Ganancias y a los Bienes Personales.