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Brotes verdes: la economía intenta repuntar

Datos oficiales prueban que el frío que se sentía en la calle no era casualidad: la Argentina se pasó la mayor parte de este año en recesión. Ahora, algunos sectores están dando señales de repunte que permiten apostar por una vuelta al crecimiento. De confirmarse, mejoran las expectativas para el mercado en 2017.

Los economistas estadounidenses acuñaron el término greenshots –brotes verdes- para referirse a los primeros síntomas de salida de una recesión, de la misma manera en que algunos brotes germinales en las plantas señalan la cercanía de la primavera mientras todavía dura el frío del invierno. Sabemos que la recesión golpeó a la Argentina, lo que no sabemos es cuánto puede durar, pero algunos economistas aseguran estar viendo algunos de estos brotes que preanuncian un mejor 2017.

Uno de los indicadores favoritos de los economistas son los despachos de cemento. Junto con el asfalto, el hormigón y otros insumos básicos de la construcción, son considerados indicadores tempranos del ciclo económico. Esto es porque, generalmente, el cemento se despacha unos seis meses antes de ser utilizado, con lo cual nos permite conocer cuál será el nivel de actividad en la construcción dentro de medio año. La construcción, además, es una de las actividades que más derrame sobre otras actividades genera y uno de los epicentros de la caída del empleo en esta recesión que todavía transitamos. En agosto crecieron 16% respecto al mes de julio los despachos de cemento en el país, lo que anticiparía un fuerte repunte del sector, tan golpeado.

Un segundo brote verde viene de la mano de otro de los sectores más golpeados: el automotor.  Según datos oficiales de Asociación de Concesionarias (ACARA), el patentamiento de automóviles subió nuevamente en agosto y consolida una recuperación de las ventas del sector. En agosto se patentaron 69.805 autos, un 9,7% más que en julio y un 21% mayor que en igual mes del año anterior. En los primeros ocho meses del año, el número de unidades nuevas patentadas asciende a 471.700 vehículos, un 8,3% más que en igual período de 2015. Aunque estos datos sólo incluyen al mercado interno, sólo una parte del negocio de las terminales automotrices, al menos ayuda a mostrar que los argentinos tienen algunos pesos en el bolsillo como para animarse a hacer gastos de capital.

Por último, uno de los datos más sensibles a nivel social, el empleo, se tropezó con un dato que aunque lejos de ser definitivo no deja de ser alentador (como mínimo porque no fue negativo). La Encuesta de Indicadores Laborales del Ministerio de Trabajo detectó en un julio un crecimiento casi nulo del empleo registrado, con un aumento de 0,1% en el mes. Aunque nadie puede hablar de una recuperación del mercado de trabajo por semejante cifra, al menos si se puede especular con un cambio de tendencia luego de varios meses de números bajo cero en esa misma encuesta.

Por este y por otros datos es que economistas y agentes económicos señalan que a pesar de una esperada contracción del producto del 1,5% este año, para el año que viene se espera que la Argentina crezca 3,2%, al menos si tomamos como referencia las estimaciones de medio centenar de economistas que responden el Relevamiento de Expectativas de Mercado que publica cada mes el Banco Central.