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Caputo dio el primer paso para calmar al dólar

La mejor noticia de la semana, en tiempos de volatilidad en todos los mercados, es que el plan del nuevo presidente del Banco Central Luis Caputo tuvo un buen comienzo. Con tasas en pesos por las nubes, modificaciones a los encajes bancarios, topes a las compras de dólares de entidades financieras y emisiones de bonos el dólar pareció encontrar un techo.

Al menos en sus primeros días, el cambio de conducción en el Banco Central parece estar cumpliendo su objetivo de poner paños fríos en el mercado cambiario. El nuevo presidente de la entidad, Luis Caputo, recurrió a un cóctel de medidas ortodoxas y regulaciones para sacarle aire al dólar, que la semana pasada volvió a subir con fuerza. El primer paso está dado y fue en la dirección correcta.

Con apenas horas de estadía en el BCRA, Caputo recurrió a una batería de medidas para intentar frenar la dinámica ascendente del dólar.

Primero, subió los encajes bancarios -la parte de los depósitos que los bancos no pueden usar para prestar-, para sacar pesos de la calle sin tener que colocarlos en Lebac. Segundo, redujo de 10% a 5% del patrimonio el tope a las tenencias en dólares de bancos, para que no puedan sumarse a las compras de divisas.

Tercero, tomó medidas para que las entidades financieras puedan tomar más posiciones en Letes en dólares y que se forme un mercado secundario de esos papeles (atención ahorristas con apetito por los dólares). Cuarto, se generó un mecanismo de subasta de dólares al final de cada rueda cambiaria, para reducir la demanda en el mercado de cambio.

Al mismo tiempo, el BCRA dejó de dar liquidez a los bancos para causar que las tasas de corto plazo se dispararan y se negoció con exportadores agropecuarios la liquidación de unos u$s 300 millones diarios.

Por último, la emisión de dos bonos -el bono duel y el Bote 2020- que recaudaron unos $ 111.000 millones que serán utilizados para pagar deuda al BCRA y, con ese dinero, sacar Lebac de circulación por un monto similar.

Como resultado de todos estas medidas, el dólar mayorista se desplomó 70 centavos en el primer día de operaciones y el minorista 40. Cayó a $ 28,41 el lunes y siguió con tendencia bajista el martes.

Todavía es pronto para declarar que la estabilidad fue alcanzada pero hasta el más largo de los caminos empieza por el primer paso.