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Descartan una suba de la tasa de interés en los Estados Unidos

El escenario de tasas altas, tan temido por emergentes como la Argentina, está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, no hay pánico: el peso argentino apenas si se devaluó tras las elecciones estadounidenses, los bonos resistieron bien y los inversores volvieron a los bonos en dólares.

El último tramo del año trajo algunos altibajos para los mercados pero muy pocas nuevas realidades. Lo que realmente cambió tras las elecciones estadounidenses y la cercanía de una nueva decisión de tasas en los Estados Unidos fue que ahora, en forma definitiva, el mercado descuenta que habrá tasas más altas en la principal economía del mundo. Sin embargo, el escenario tan temido de suba de tasas no causó ninguna corrida en la Argentina, donde los bonos en dólares recuperan adeptos tras la baja que sufrieron por el “efecto Trump”.

Tras el sostenimiento de tasas mínimas históricas durante casi 8 años, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) llevó la tasa de referencia de su país a 0,5% a fines del año pasado. En ese momento, los temores a una salida masiva de inversiones desde los mercados emergentes a Wall Street se vieron defraudados cuando las siguientes subas a la tasa se hicieron esperar. Ahora, la espera parece haber terminado.

Según las apuestas en mercados a futuro de tasas en los EE.UU., los inversores asignan una probabilidad del 95% a que la Fed suba su tasa el 13 de diciembre próximo. Poco más y lo considera seguro.

Esa seguridad del mercado se tradujo en una suba de la tasa de los bonos a 10 años en los Estados Unidos, del 1,7% anual a cerca del 2,3%. Con la tasa estadounidense, mientras tanto, subieron los rendimientos de los bonos de todos los países, Argentina incluida.

La lectura habitual sostiene que una suba de tasas en los Estados Unidos supone un problema para los emergentes, las materias primas que producen y sus monedas en general. Sin embargo, las expectativas son las de una corrección gradual al alza de esas tasas.