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DÓLAR BAJO, VACACIONES AFUERA

El avance de la inflación muy por encima de lo que se movió el valor del dólar hizo que los precios en destinos turísticos nacionales se resintieran en comparación con los del exterior. Una consultora económica prevé que los argentinos, rápidos de reflejos, gasten más fuera del país durante este verano
Los argentinos siguen siendo muy sensibles a las variaciones del dólar y, este año en que el dólar se percibe como barato, reaccionarían en consecuencia. Una proyección de una consultora estima que la salida de divisas del país crecerá 24% en el primer trimestre de 2018 en comparación con mismo período de este año. Poco se les puede criticar el olfato a estos turistas, aunque cabe destacar que en la Argentina hoy el dólar flota, así que deberían esperar algo de volatilidad.
“El ingreso de dólares proveniente de los turistas extranjeros en la Argentina crecería durante el primer trimestre del año 2018 aproximadamente un 7,2% frente a igual período de 2017, mientras que el gasto de los argentinos en el exterior lo haría en un 17,1%. Así el déficit por este concepto que ya fue de u$s 2.259 millones en el primer trimestre de 2017 se engrosaría en un 24% hasta llegar a los u$s 2.800 millones durante los tres primeros meses de 2018”, escribió la consultora Invenómica en un informe publicado en su página web.
Según el estudio, el turismo emisivo argentino –esto es, los argentinos que salen del país para vacacionar- crece a un ritmo cercano al 20% a lo largo de 2017, más del triple de lo que crece el turismo receptivo (la entrada de turistas desde el exterior).
“El fortalecimiento del poder adquisitivo de los argentinos medido en dólares es consecuencia del fuerte atraso cambiario real que verifica el Peso argentino, y explica en buena medida el incentivo a vacacionar en el exterior”, señaló el informe.
A diferencia de otros períodos, en esta ocasión la apreciación cambiaria del peso se da en un contexto de mercado cambiario sin regular. Nadie está sosteniendo el dólar en su valor adrede, con lo cual cualquier fenómeno externo que afecte a las monedas latinoamericanas bien puede hacer que el precio del dólar se sacuda durante el verano. Quizás convenga cubrirse hoy que el billete está barato.