-

Dos bonos para poner a trabajar a los dólares

El dólar no para de caer y los bancos ofrecen cada vez menos tasa por plazos fijos en esa moneda. Tenerlos en una caja de seguridad cuesta plata y, en casa, es un riesgo. Recientes bajas en los precios de los bonos en dólares son una señal de entrada a papeles a 5, 7 y 16 años de plazo que rinden entre 5,3% y 7,6% anual.

El mes de enero fue el peor para el dólar desde la salida del cepo cambiario, con un retroceso del 1,18% en los primeros 31 días del año. El ingreso de dólares financieros que apuestan por activos argentinos y la cosecha récord de trigo son los responsables de la baja que hizo menos negocio que nunca tener dólares en efectivo. Los recientes movimientos en el mercado de bonos, por otro lado, ofrecen la posibilidad de poner a trabajar esos dólares para obtener rendimientos de entre el 5,3% y el 7,4% anual, más de lo que paga un plazo fijo o de lo que rinde el alquiler de un departamento.

La inversión en renta fija es una de las vías de entrada más amable al mercado de capitales para quienes no tienen experiencia fuera del dólar, el ladrillo y el plazo fijo. La ventaja de ahorrar en bonos es que, al momento de entrar a la inversión, se conocer exactamente cuánto va a rendir la colocación en un plazo determinado. El principal riesgo para este plan es un eventual default, algo a lo que la Argentina no es ajena, pero la propia decisión de invertir en estos papeles supone una lectura favorable de la coyuntura política en ese sentido: hoy el nivel de endeudamiento están en mínimos históricos, el flujo de divisas es positivo y la capacidad de pago del Gobierno no está en duda.

Mediante la inversión en títulos de deuda, entonces, es posible obtener rendimientos que superan varias veces a los que pagan los bancos, en torno al 1% anual por un plazo fijo a 30 días en dólares.

Por ejemplo, al comprar un Bonar 2022 (A2E2D) a u$s 101,95 cada uno, sabemos que recibiremos un cupón del 2,81% cada 26 de enero y cada 26 de julio de cada año, a partir de julio de este año y hasta su vencimiento en 2022. Esto implica un rendimiento del 5,29% frente al 5% que ofrece un Bonar 2024, que tiene una duración de dos años más. Más rendimiento por menos tiempo suele ser señal de que un bono está desarbitrado o, más en castellano, barato.

Otra opción para inversiones de más largo plazo, por ejemplo las que compiten con las compras de inmuebles, es ir al bono Discount en dólares Ley Argentina (DICA).Este papel cotiza a u$s 152,88 en dólares, lo que arroja un rendimiento de aquí a su vencimiento en 2033 del 7,37% anual.

Estos rendimientos descollan comparados con plazos fijos que pagan un 1% anual y alquileres de departamentos que rinden 2,5% después de gastos y varios dolores de cabeza. La ventaja que muestran frente a la inversión en ladrillos es que, en caso de necesitar pasarlos a efectivo en forma parcial o total, en sólo 72 horas se pueden vender. Claro que si no se los mantiene en cartera hasta su vencimiento el rendimiento fijo ya no está garantizado y depende del precio al que se venda, más los pagos de interés que se haya percibido ya. Sin embargo, ese riesgo es a cambio de una liquidez que ningún inmueble tiene y que, además, ya fue cubierto en parte porque las tenencias en bonos no pagan Bienes Personales ni Impuesto a las Ganancias.