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El BCRA ayuda a los bancos ganen más: bueno para las acciones financieras

El ente regulador del mercado financiero quiere que los bancos abandonen la parsimonia y salgan a prestar con ganas en un año electoral en el que el Gobierno los necesita. Por eso, tomó una medida que apunta a mejorar su rentabilidad. Los inversores quieren aprovecharlo a través de apuestas a acciones de empresas financieras.

El Banco Central decidió darles una mano a los bancos, que en los últimos veces han visto cómo se achicaban sus márgenes de rentabilidad. Casi un año después de imponerles un aumento de encajes del 4%, recortó dos puntos esa suba original para permitirles contar con más dinero para invertir y prestar. El objetivo oficial es que las entidades puedan prestar más y más barato, en especial en un año electoral en el que se espera un mejor desempeño de la economía pero está en duda que tan palpable será para los votantes. Esto permite al ahorrista asociarse a los bancos a tiempo.

Los encajes son una porción de los depósitos que el Central obliga a los bancos a inmovilizar –es decir no invertir ni prestar- como reserva de liquidez ante una eventual corrida. El manejo de su nivel, además, tiene consecuencias en la política monetaria: por ejemplo, cuando el año pasado la autoridad monetaria subió 4% los encajes detuvo el aluvión de ofertas de los bancos que querían invertir en sus letras Lebac. Para los bancos, además, funciona como un impuesto y una vía de restar liquidez a sus arcas.

Una rebaja en los encajes como la que se decidió la semana pasada permite a los bancos contar con más pesos libres. Por supuesto: parte va a ir a Lebac y pases, pero en el margen esto es más dinero y más barato para un mercado de préstamos que arrancó en el último trimestre del año pasado (en entregas anteriores dimos cuenta de los buenos balances bancarios del cuarto trimestre de 2016 y su efecto en las acciones bancarias).

Más dinero, en principio, supone una baja para las tasas activas de los bancos –la que cobran por los préstamos- que está lejos de ser una mala noticia. Una tasa menor, con menor nivel de inflación y algo de actividad implica más volumen de préstamos. Algo que puede llegar justo a tiempo para los bancos.

La rentabilidad de los bancos fue del 3,7% durante 2016. La cifra supuso una caída de 0,8 punto porcentual respecto del año anterior. Menos volumen y recesión explicaron el resultado. Ahora, en diciembre del año pasado ese margen creció al 3,3% en diciembre, compensando en parte el 2,8% de los últimos tres meses del año.

Entre las acciones más atractivas, papeles como Grupo Financiero Galicia (GGAL) ganan 19,56% en lo que va del año, Banco Macro (BMA) está aún por encima con una suba del 22% dentro del año y Supervielle (SUPV) acompaña con un avance del 15,85% en el mismo período.