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El BCRA logró frenar la volatilidad cambiaria

El equipo comandado por Guido Sandleris que dirige el Banco Central desde fines de septiembre pasado tuvo su mayor prueba en el mercado cambiario hasta el momento. Fue por la suba del dólar de la semana pasada, la mayor desde el nuevo esquema monetario. Se atacó con menos pesos en la calle, ventas de dólar futuro y tasa al alza. En principio, la prueba fue superada.

La actual administración del Banco Central (BCRA) no tuvo un desembarco fácil. Guido Sandleris, actual titular de la entidad y tercero en el sillón en 2018, llegó luego de la disparada de la divisa de agosto, la que empujó a la suba del dólar bien por encima del 100% antes de que desacelerara para el fin de año. Pero si bien la llegada no fue fácil, al menos los resultados desde el minuto cero parecían ser todos positivos: siempre con datos de inflación cada vez más bajos y el dólar, manso, viajando hacia la zona baja de la zona de no intervención cambiaria.

Ese desempeño siempre en dirección a la obtención de una mayor tranquilidad nominal se interrumpió en febrero. La semana pasada el dólar se despertó y llegó a trepar 3,81% en pocas ruedas en el mercado mayorista.

No se trató de una disparada, el precio volvió dentro de la zona de no intervención pero se mantuvo -como sucede hasta ahora- bien cerca del piso de la misma y bien lejos del techo. Pero más allá del nivel, lo que preocupaba a los inversores fue la velocidad de los movimientos: la volatilidad.

Sandleris y los suyos salieron a intentar controlar al mercado -que ajustaba precios por el mal dato de inflación- con una dosis más concentrada de su medicina. En las licitaciones diarias de Leliq sacaron más pesos de los anunciados, lo que hizo que la tasa de referencia rebotara desde 44% hasta casi 50% anual. Además, y eso si fue nuevo, atacaron con ventas en el mercado de futuros de dólar.

Con el viento de cola internacional soplando fuerte la reacción parece haber sido suficiente para superar estas turbulencias. Hacia adelante, es posible que el BCRA tenga que enfrentar nuevos sacudones similares, en la medida en que los fondos que hacen tasa vayan cambiando su humor momentáneo y vuelvan a dólares. Pero, al menos, los inversores tuvieron una prueba de cuál es la reacción del esquema monetario vigente.