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El dólar no levanta cabeza

La opción de ahorrar en dólares billete ha sido una pésima decisión en lo que va de 2016. Inmediatamente después del fin del cepo la divisa se quedo atrás en comparación con la inflación y otros activos. Este año, finalmente, la vieja profecía de que el que apostaba al dólar perdía se hizo realidad

El dólar cayó cerca de 1% en octubre pasado y acumula así un avance del 16% en los primeros 10 meses del año. En comparación con una inflación del orden del 32% en ese mismo periodo, la opción por quedarse en dólares luego de la salida del cepo resulto pésima para los ahorristas argentinos. Las divisas apenas si permitieron un rendimiento de la mitad de lo que avanzaron los precios, reduciendo el patrimonio de quienes decidieron apostar por ellas. A futuro, mientras tanto, la cosa no se ve mejor para la moneda estadounidense.

En septiembre pasado el dólar gano 2,55% en lo que parecía una vuelta a la vida de la moneda que se mantuvo prácticamente sin cambios desde que en diciembre del año pasado se liberara el mercado cambiario. El avance del dólar oficial sigue siendo del orden del 56% en los últimos doce meses, pero para haber percibido ese resultado los ahorristas deberían haber podido acceder al mercado cambiario formal en pleno cepo, sin recargo del 20% del “dólar ahorro”. Quienes compraron cotizaciones paralelas, como el dólar contado con liquidación, tampoco pueden estar satisfechos con el resultado: compraron a $ 15, el mismo precio que tiene hoy el oficial.

Así, aunque no resulte tan evidente para la mayoría de los ahorristas, el 2016 fue uno de los peores años para estar sentado sobre dólares.

Las expectativas para el precio del dólar en los próximos meses, según el presupuesto nacional y los precios de los mercados a futuro, son que termine 2017 en torno a los $ 18 (sino por debajo). Este es un rendimiento del orden del 19%, cabeza a cabeza con los números de la inflación. A primera vista, entonces, el año próximo seria mejor para un activo que este año no paro de perder frente a los precios.

Pero las previsiones sobre la divisa se vuelven menos interesantes si se las compara, por ejemplo, con tasas de interés de Lebac de más del 26% anual y o una Bolsa porteña que gana 45% en lo que va del año.