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El dólar no reacciona ni a los empujones

Finalmente el Gobierno se decidió a salir a apuntalar al dólar, pero con éxito moderado. Con el inicio del segundo trimestre del año arrancó la temporada alta de ingreso de divisas de la cosecha, con lo cual la presión para el dólar es hacia abajo. Cuando menos, hay que admitirle a los funcionarios que sin la intervención la divisa estaría aún más baja, pero lo importante es que se confirma la previsión de que el dólar será débil hasta que empiece el ruido electoral.

El dólar no levanta cabeza, a pesar de que lo intentaron ayudar. La divisa tocó un piso en $ 15,29 el mes pasado en el mercado mayorista cuando el Banco Central anunció que saldría a comprar reservas y tuvo un rebote. Pero la suba de la tasa en pesos hizo que muchos inversores abandonaran la divisa de nuevo y cayó a $ 15,31. Ahí, la autoridad monetaria volvió a intentarlo y compró u$s 300 millones en tres días para que la divisa no vuelva a mínimos del año. Sin embargo, con subas y bajas, el dólar se mantiene planchado: en el último mes se mantiene en baja 0,4%, frente a una tasa que rinde el 1,82% mensual y una inflación del 2% mensual. La explicación para esta resistencia del dólar está en la cosecha: no esperan grandes subas del dólar en el segundo trimestre del año.

Los exportadores agropecuarios vuelcan cada semana entre u$s 500 y u$s 600 millones en el mercado cambiario. Son divisas que obtienen por sus ventas al exterior y que cambian por pesos para financiar la cosecha siguiente, dado el alto costo que genera para financiarse en pesos la política de tasas altas del Banco Central.

A esa oferta diaria se suma el atractivo que genera “la bicicleta financiera”, por la que inversores del exterior entran dólares para cambiarlos por pesos y colocarlos en Lebac, dadas las expectativas de que el movimiento del dólar sea mucho menor al de la tasa de interés durante los próximos meses.

Los intentos fallidos del Banco Central por subir al dólar, o los intentos exitosos de que no baje aún más, permiten aclarar el panorama de la divisa para los próximos meses. Puede que haya oportunidades puntuales en bonos o letras en dólares, pero se necesita un imprevisto importante para que el dólar pegue un salto nocivo antes de las elecciones legislativas de este año. Mientras tanto, acciones, bonos y tasa en pesos son las opciones preferidas en el menú de los ahorristas.