-

El dólar obedeció a la aspiradora de Sandleris

Después de un resurgimiento de la volatilidad cambiaria cerca del cierre de noviembre, el Banco Central aceleró la contracción monetaria en sus licitaciones diarias de Leliq, y terminó con el principio de disparada del dólar. La divisa se acerca otra vez al piso de la zona de no intervención fijada en el acuerdo con el FMI.

El dólar dio muestras de vida poco antes del cierre de noviembre. La divisa saltó 2,7% en un sólo día en una jornada en la que las monedas emergentes patinaron ante la fortaleza global de las divisas de países centrales. El Banco Central argentino consideró que se trataba de una reacción exagerada y, en sólo tres días, sacó de circulación más de $ 100.000 millones para poner en caja al mercado cambiario. El dólar, así, volvió a coquetear con el piso de la banda de no intervención.

La entidad conducida por Guido Sandleris probó que su esquema monetario de emisión cero tiene poder de fuego para poner en orden al mercado cambiario cuando se necesita. Si bien la entidad dice perseguir el objetivo último de calmar la inflación, los movimientos disruptivos en el mercado cambiario tienen la capacidad de romper con todos los avances que se logren desde la política monetaria en ese punto. Así lo probó el impacto de la corrida contra el peso en el índice de precios a lo largo de este año.

En esa línea, Sandleris y los suyos mostraron que están atentos a las dinámicas del dólar y que -aunque no usen reservas para intervenir en el mercado cambiario- pueden influir en la cotización.

Con una intensidad hasta ahora nunca vista en lo poco que lleva el nuevo esquema monetario, en la última semana de noviembre el BCRA reforzó el trabajo de su “aspiradora”: las licitaciones diarias de letras Leliq con las que saca pesos de circulación. En sólo tres días hábiles redujo el circulante en más de $ 100.000 millones y la suba del dólar quedó en anécdota.