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El dólar ya subió $ 1 en un mes: a no descuidar los pesos

Las expectativas para el tipo de cambio se modificaron tras las elecciones estadounidenses. Todas las monedas emergentes, y hasta el euro, se plegaron a una serie de devaluaciones de las que el Peso no está exento. Aunque las expectativas siguen marcando que la tasa en Pesos le va a ganar al dólar, conviene dolarizar parte de los ahorros.

Aunque según los analistas las perspectivas financieras para el mercado local no cambiaron –hay modificaciones en las miradas respecto de actividad económica y costos de endeudamiento para financiar el déficit- los movimientos de las monedas de todo el mundo están un escalón arriba luego de las elecciones estadounidenses de principios del mes pasado. El dólar en la Argentina, después de meses de calma, subió $ 1 desde el 9 de noviembre pasado y está en $ 16,15. Las previsiones de los analistas marcan que la suba del dólar en el próximo año debería ser menor a la de la inflación y, por lo tanto, a la de las tasas de interés, con lo cual conviene balancear la cartera con activos en Pesos y en Dólares.

El dólar se despertó de su letargo. Se necesitó un cambio radical en la política de los Estados Unidos para que todas las monedas emergentes empezaran a moverse. El  peso mexicano, más que ninguna, y el real brasileño siguiéndolo de cerca, marcaron el ritmo para el resto.

La suba del dólar en la Argentina, en un régimen de tipo de cambio flexible como el que se instauró en diciembre pasado, está lejos de preocupar al Gobierno. De hecho, lo que pretende el actual Banco Central es que el dólar suba y baje como reflejo de la posición global de la Argentina, de manera tal que los cimbronazos externos peguen en esa variable y no en la actividad económica.

Pero desde el punto de vista de los ahorristas, tras un 2016 en el que ahorrar en dólares era prácticamente una mala idea – a excepción de los bonos soberanos- es hora de empezar a prestar atención a esa moneda.

La conclusión: el dólar recobró vida y conviene no sacarle el ojo de encima, más aún, poner parte de la cartera en esa moneda (bonos en dólares, letras y otros), sobre todo como cobertura ante posibles cambios en las expectativas. Pero las inversiones en pesos todavía están más atractivas.