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El Estado sigue pagando bien por financiar su déficit

En un año en que la actividad económica es pobre, prestarle al Estado parece ser uno de los negocios más atractivos, siempre y cuando se considere que el riesgo de impago es bajo. Hoy y mañana tendremos una nueva licitación de letras en dólares Letes y bonos en pesos a dos años. La primera es una buena opción para dolarizarse barato y la segunda para apostar a mayor plazo.

Durante el día de hoy y hasta mañana habrá tiempo para suscribir dos nuevas emisiones del Tesoro que el Ministerio de Hacienda y Finanzas lanzó la semana pasada.  Se trata de una Lete en dólares a 119 días y un Bono en pesos a dos años de plazo, a una tasa a licitar durante la colocación. Se trata de dos instrumentos muy distintos, uno de perfil conservador con un rendimiento interesante pero moderado en dólares, mientras que el otro supone un posicionamiento algo más sofisticado que busca prolongar en el tiempo las altas tasas actuales. Como sea, son dos vehículos para tener en cuenta por parte de los inversores locales.

La Lete no es una novedad para los ahorristas argentinos. Necesitado de dinero para manejar los gastos corrientes el Tesoro ha recurrido a las Letes en dólares durante todo el año, dado que es más barata la tasa en dólares que la tasa en pesos. En esta ocasión la letra pagará una tasa del 3,06% anual (por encima incluso de lo que pagan bonos con vencimiento en abril del año próximo) en dólares que es una muy buena alternativa frente a plazos fijos bancarios que pagan poco más del 1% anual, siendo que esta es una inversión muy similar a un depósito (se suscribe la letra y en 119 días se deposita lo invertido más el rendimiento).

Lo más interesante de la Lete, además de su corto plazo y bajo riesgo, es que se puede invertir con dólares o con pesos y, en el caso de hacerlo en moneda nacional, se puede hacer de una manera muy conveniente: el precio del dólar al que se toman los pesos es un precio mayorista, entre 20 y 30 centavos más barato que el que cobra un banco. Con lo cual, más allá del rendimiento, es una forma mucho más barata y eficiente de comprar dólares.

La otra alternativa, es el Bonte 2018, es algo más sofisticado. Los inversores argentinos están prestando mucha atención a las emisiones en pesos del Tesoro Nacional porque éste está colocando a la tasa por encima de la “curva de rendimientos” de las letras Lebac del Banco Central. Esto quiere decir que si proyectáramos la tasa del 27,75% anual que paga la Lebac a 35 días por la curva descendente que sostiene la autoridad monetaria (menos tasa cuanto mayor es el plazo) las tasas del Tesoro se ubican por encima de la curva que dibujan estas tasas: en español, paga más.

Sin embargo, para capitalizar esa ventaja de extender esta situación actual de tasas altas por dos años, el Bonte parece una gran alternativa, pero una que obliga a inmovilizar el dinero por 24 meses.

Siempre es posible vender las Lete y Bonte en el mercado en sólo 72 horas en caso de necesitar el efectivo, aunque no son papeles tan líquidos como un bono soberano, con lo cual lo más conveniente es conservarlos hasta el vencimiento.