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El mejor refugio en tiempos de suba del dólar

El dólar también se vio afectado por la elección de Donald Trump. Los inversores que quieren cubrirse de eventuales movimientos de la moneda pero sin perder rendimiento eligen al Discount Ley Argentina, un bono en dólares que paga muy altos intereses. Un buen negocio que sirve de resguardo.

El dólar en el mercado cambiario argentino subió casi 5% desde la elección presidencial en los Estados Unidos. La disparada llamo a muchos inversores a colocar sus nuevas posiciones en dólares en lugar de pesos. Entre las opciones en dólares sobresale la del bono Discount Ley Argentina, que permite obtener un rendimiento anual del 7,71%. Y un rendimiento a salvo de variaciones cambiarias porque está en dólares.

El bono Discount Ley Argentina, “DICA” en la jerga de los operadores locales, es una de las opciones más elegidas por los ahorristas que buscan refugio en tiempos de volatilidad cambiaria. Emitido en el año 2003, como parte de las nuevas colocaciones soberanas post convertibilidad, vence en 20333 con lo que permite captar mejor los cambios de tendencia en la política económica como los que se concretaron en diciembre pasado.

Los principales atractivos de un bono largo como el DICA están en el rendimiento, los intereses que paga y los largos períodos en los que reporta esos beneficios.

Dos veces al año, en junio y diciembre, este bono paga intereses anuales del 8,28%, es decir pagos de u$s 5,80 hasta diciembre de 2023, cuando empieza a pagar capital más intereses.

Pero mas allá de los pagos semestrales, las subas de las tasas de bonos en todo el mundo tras la victoria de Trump han vuelto más atractivo a este papel. Su rendimiento llegó al 7,71% anual a principios de esta semana. Esto quiere decir que quienes lo compran lo hacen a un descuento de precio que equivale a percibir una tasa en dólares de ese nivel cada año hasta 2033. Un plazo fijo bancario paga no más de 1,25% al año, según el banco.

Lo interesante de la inversión en renta fija es que no tiene sorpresas: el papel tiene fechas de vencimiento y pagos de intereses definidos que permiten saber exactamente cuál va a ser el flujo de fondos a lo largo de la vida de la inversión. También son más líquidos que los plazos fijos, que en el mejor de los casos se pueden transformar en efectivo cada 30 días. Ante la necesidad de rescatar la inversión, los bonos pueden ser vendidos en cualquier momento para contar con el dinero en efectivo en solo 72 horas.

Por último, también hay ventajas impositivas. Las tenencias en bonos soberanos están exentas del pago de Impuesto a las Ganancias y el Impuesto a los Bienes Personales.