-

El mejor rendimiento en dólares lo pagan las provincias

La salida del default y la primera colocación de deuda soberana son trabas en más de una década dieron la señal de partida para una serie de colocaciones de deuda provinciales. Nuevas transferencias desde la Nación y el cambio de clima económico ayudan a que esos papeles sean más seguros. Se puede obtener hasta 8,35% anual en dólares.

La mayor parte de los inversores miran al mercado de bonos en pesos para aprovechar las altas tasas de interés y las mayores expectativas de inflación, pero eso no quiere decir que los vehículos en dólares no resulten atractivos. Las colocaciones de deuda que hicieron este año distintas provincias, por ejemplo, ofrecen rendimientos siderales con un nivel de riesgo muy reducido por el cambio de actitud del Gobierno Nacional con esos distritos. Los títulos de provincias son tan fáciles de operar como cualquier otro bono, pagan rendimientos en dólares semestralmente y rinden hasta 8,35% anual en dólares.

Desde la salida de default las provincias han emitido bonos de deuda en dólares por u$s 5700 millones y, se espera, colocarán otros u$s 1600 millones más en lo que queda del año. La reapertura del mercado internacional está entre las primeras causas, pero también una caída en el riesgo percibido por los inversores extranjeros luego reasegurada por el aumento en los fondos de coparticipación para provincias.

Chubut, Salta, Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Chubut, Mendoza, Neuquén y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fueron las protagonistas de esas emisiones de deuda. Con vencimientos que van desde 2019 a 2028, según las condiciones de cada bono, los rendimientos de esos papeles van desde el 4,69% al 8,35% anual en dólares. Esto quiere decir que por ejemplo si se compra esos papeles que rinden 8.35% hoy y se los guarda hasta su vencimiento se recibirá, cada año, u$s 8,35 por cada u$s 100 invertidos originalmente durante toda la vida del bono.

Lo interesante de invertir en bonos provinciales es que se enfrenta niveles de riesgo similares a los de comprar bonos de la Nación, pero con rendimientos mucho mejores. Los bonos provinciales pagan hasta 2,5 puntos porcentuales más de lo que rinden los de la Nación. Así, sin un inversor no quiere conservar estos bonos hasta su vencimiento sólo tiene que ir embolsándose los pagos semestrales de intereses y, el día que desee deshacerse de ellos, recuperar el capital inicial con un plus: la tendencia hacia la reducción de la tasa de interés que paga la Argentina implica que se lo vendería por un valor mayor al original.

Al igual que con un bono soberano, para invertir en bonos provinciales es necesario tener una cuenta en una sociedad de Bolsa, transferir el dinero a invertir y dar la orden de compra. Tampoco pagan Bienes Personales o Impuesto a las Ganancias los ahorros colocados en estos vehículos. Si bien se tratan de inversiones de mediano a largo plazo –más apropiadas para guardar dinero con destino a la compra de un inmueble que para separar fondos para las vacaciones- se pueden transformar en efectivo en sólo 72 horas.