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El mundo atento a una posible nueva suba de la tasa de la Fed

El temido escenario de una suba de tasas de referencia en los Estados Unidos ya no parece tan terrorífico a ojos de los inversores de todo el mundo. A pesar de señales de que es posible un avance la tasa de la Reserva Federal en junio, las acciones de los países centrales se mantienen firmes. Los emergentes, mientras tanto, sufren esa posibilidad.

Declaraciones de uno de los miembros de la mesa de política monetaria dela Reserva Federal de los Estados Unidos cambiaron la semana pasada las expectativas del mercado respecto a futuras subas en la tasa de interés de referencia de ese país luego de la histórica pero leve suba de diciembre pasado que puso fin a 7 años de mínimos históricos. La segunda suba podría ser tan pronto como el 15 de junio próximo pero, a contramano de lo que se esperaría, el mercado no reaccionó con pánico alguno ante la novedad. Donde sí hubo bajas fue en los mercados emergentes.

Las bolsas de todo el mundo parecen haberse vuelto adictas al dólar barato, tras siete años de política monetaria laxa en los Estados Unidos que ayudaron a la potencia económica a salir de la crisis que estalló en 2008.

Cada recorte a las tasas, o su expectativa, supo marcar fuertes tendencias a la baja en los mercados internacionales. El final de la era de tasas bajas también promete ser nocivo para los precios de las materias primas y encarecer los costos de endeudamiento de países emergentes. Pero la cautela de la “Fed”, como se apoda a la autoridad monetaria norteamericana, ayuda hasta ahora a que aún con tendencia alcista las tasas permanezcan bajas en términos históricos. Puede que se vea el fin de la era, pero todavía no llegamos a él.

La semana pasada el presidente de la Fed de Saint Louis, James Bullard, se declaró partidario de escenario de una suba de tasas más temprano que tarde. Sostuvo que el mercado laboral está cerca del pleno empleo y resaltó un escenario global menos turbulento, lo que sin lugar a dudas colaboraría con la estabilidad económica global.

También los resúmenes sobre la última reunión de tasas que circularon en los últimos días dieron señales de que la nueva suba de la tasa puede llegar tan pronto como el mes próximo.

Sin embargo, los mercados centrales no parecieron acusar el golpe de la inminencia de un nuevo recorte en la tasa. El índice S&P 500 perdió 0,63% durante la semana pasada, es decir, se mantuvo prácticamente estable.

La Bolsa de Buenos Aires, por su parte, si mostró una caída del 4% en la semana.

El recorte de la tasa de la Fed es bajista para acciones y otros activos emergentes, entre ellos el peso argentino. Activos en dólares como los títulos soberanos que cotizan en el mercado local pueden ser interesantes refugios para la tendencia alcista de las tasas estadounidenses.