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El real sube y le da margen al dólar en la Argentina

La suba del valor del peso en la Argentina es un  problema a ojos del Gobierno, que teme que el dólar se abarate demasiado. Sin embargo, al menos la principal urgencia en materia cambiaria, la paridad con el real, no se resiente este año gracias a la suba de la moneda brasileña. El BCRA tiene varios meses por delante antes de preocuparse por el atraso cambiario.

Después de la fuerte devaluación del peso a fines del año pasado, el dólar no para de perder valor en términos relativos en la Argentina. Mientras que los bienes y servicios se encarecieron 27,5% acumulado en el primer semestre del año según el índice de precios al consumidor que mide el Congreso, en el mismo período el dólar subió 15,77%, menos de 10 puntos por debajo de la inflación. Esto hace que las producciones locales se encarezcan en comparación con las del exterior y que los productos importados compitan más fácilmente con los nacionales, una tendencia que preocupa al Gobierno. Sin embargo, para el Banco Central (BCRA) llega una buena noticia ni más ni menos que del primer socio comercial del país, Brasil, cuya moneda acumula una suba del 22% en el año haciendo menos doloroso al atraso cambiario local.

La suba del real, en caso de mantenerse, significaría que los veraneantes argentinos no la van a tener tan fácil en las playas brasileñas el verano próximo, pero también que el BCRA no va a estar tan urgido de combatir la tendencia a la baja que muestra el dólar (al menos a la baja en términos reales, es decir, a avanzar a una velocidad inferior a la de la inflación).

El presidente interino de Brasil, Michel Temer, aseguró la semana pasada estar muy preocupado por la apreciación de su moneda y advirtió que tomará medidas para contrarrestar ese proceso.

En términos reales, en lo que va del año, el real se apreció un 13% contra el dólar, erosionando parte de la competitividad que había conseguido para las exportaciones.

A pesar de resultar beneficiosa para la Argentina, la situación también genera una luz amarilla respecto de un posible shock externo. Una eventual intervención del Banco Central de Brasil destinada a bajar el precio del real –o lo que es lo mismo, hacer subir al dólar- puede forzar a sus pares argentinos a tomar medidas similares.

Las expectativas locales, con todo, se mantienen escépticas respecto de la capacidad de intervención de los bancos centrales. Para el dólar en la Argentina los contratos a futuro para diciembre lo ubican en $ 16,23, en línea con una tasa de avance anual del 24,3% poco por encima de la mitad de la inflación del 40%.