-

El Tesoro emitió bonos en pesos a 8 años y quebró la tendencia del dólar

Las tensiones cambiarias parecieron amainar ayer cuando el Tesoro logró atraer inversiones de fondos extranjeros con la ampliación de dos bonos en pesos a tasa fija, a 5 y 8 años de plazo. Con el dólar más alto se generó un punto de entrada atractivo para inversores extranjeros que trajeron dólares e hicieron retroceder al dólar.

Las semanas de tensiones en el mercado cambiario parecieron finalmente encontrar un alivio ayer. El movimiento fue resultado de una ampliación de dos bonos en pesos a 5 y 8 años por parte del Tesoro que lograron captar unos u$s 3000 millones de dólares. El ingreso de capitales marcó un punto de entrada, con inversores que consideraron suficiente al avance del dólar y empezaron a traer oferta al mercado cambiario. El peso argentino fue el único que subió en el mundo emergente ayer.

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, informó ayer que el Gobierno colocó deuda en pesos por $ 73.249 millones en dos bonos a tasa fija en pesos. Con el objetivo de lograr la entrada de dólares de fondos del exterior y traer calma al mercado cambiario, el ministerio de Finanzas anunció ayer al mediodia mediodía la reapertura de los Bote 2023 y Bote 2026.

La cifra colocada equivale a unos u$s 3000 millones de dólares, que revirtieron el proceso de salida de capitales de la Argentina al menos por un día y dieron una señal de entrada para otros inversores que salieron a cambiar sus dólares por pesos.

Según indicó Caputo en conferencia de prensa junto al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, para el bono a cinco años se aceptaron ofertas por $ 36.800 millones a una tasa del 20%; en el caso del bono a tasa fija a ocho años se colocaron $ 36.700 millones a una tasa de 19%.

Los Bote en pesos forman parte de un índice de bonos de países emergentes en moneda local conocido como GBI-EM y que es elaborado por JP Morgan. La extensión de la emisión original de esos dos bonos, que ya existían, aumenta el peso de la Argentina en ese índice, lo que atrae más colocaciones de otros inversores.

Así, con una movida de última hora, el Gobierno logró revertir la tendencia del dólar y transformar al peso argentino en el único con ganancias en una rueda en la que las monedas emergentes se devaluaban.