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El Tesoro tendrá que vender u$s 10.000 millones

Con las necesidades financieras en dólares cubiertas para 2019 y las transferencias del Banco Central al Tesoro reducidas a cero, Hacienda necesitará vender dólares para cubrir sus necesidades de pesos de este año. Este es un flujo de divisas que promete calma cambiaria.

Cómo resultado del acuerdo con el FMI el Tesoro cuenta con casi u$s 10.000 millones excedentes para este año. Se trata de más dólares de los que necesita para pagar vencimientos de deuda en moneda extranjera, pero que serán necesarios para cubrir parte de la diferencia entre ingresos y gastos del sector público nacional, el déficit que se espera que a fin de año este en cero. Para ello, Hacienda tendrá que convertir esas divisas en pesos, un flujo de oferta de dólares que junto con las liquidaciones de exportaciones de la cosecha promete morigerar el efecto del año electoral en el precio del dólar.

En una entrevista a un portal informativo, Santiago Bausili, secretario de Finanzas del Ministerio de Hacienda, dijo que a partir de abril el Tesoro deberá empezar a vender parte de los dólares que le dio el FMI para hacer frente a sus gastos. El funcionario aclaró que todavía no está definido el mecanismo por el cual ese dinero se volcará al mercado, si es que se venderá directamente al Banco Central para que sume reservas, si se volcará al mercado en forma de subastas de dólares o si habrá una combinación de esas dos estrategias.

De una forma o de la otra, la noticia confirma que habrá una fuente más de divisas en el mercado cambiario, lo que más allá de otras fuentes de volatilidad podrá ayudar a calmar al tipo de cambio en un habitualmente movido año electoral.

En caso de que el BCRA decida comprar los dólares del Tesoro en forma directa debería emitir nuevos pesos para pagar por esas divisas, pesos que Hacienda volcaría a la economía en forma de pagos. De esta forma, como la autoridad monetaria persigue un objetivo de base monetaria, la emisión monetaria implicaría un refuerzo adicional de la aspiradora de pesos -la Leliq- para mantener a raya los agregados monetarios. Eso implicaría un descenso de la tasa de interés a menor ritmo, que ayudaría a contrarrestar una eventual suba de la divisa.

Si, por el contrario, el BCRA decide que el Tesoro licite en el mercado esas divisas, será el sector privado el que le compre a Hacienda. De esa manera, no habrá creación de nuevos pesos sino que los gastos del sector público se pagarán con dinero que ya está en circulación. Esta alternativa tendría un efecto más directo sobre el precio de la divisa, porque es más oferta disponible de divisas en el año electoral.