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EL VERANO DE LOS BONOS ATADOS A INFLACIÓN

Con rendimientos que van del 4,1% al 5,5%, según el plazo, los bonos que ajustan por inflación entraron a las carteras de todos los inversores como resultados de las previsiones de subas de precios muy por encima de las metas oficiales. Como un seguro contra subas aún mayores de los precios, los títulos CER prometen ser una de las inversiones del año

El inicio de 2018 vino con varias novedades para los ahorristas, como la renovada volatilidad de los mercados externos y un abordaje más gradualista de la política anti inflacionaria en la Argentina. Para responder a estos cambios, los inversores locales optaron por aumentar sus tenencias en títulos de deuda –para resistir mejor los vaivenes- y dentro de los títulos de deuda los bonos ajustados por inflación, a través del índice CER, fueron los favoritos a la hora de apostar por números de inflación mayores a lo esperado. Los papeles que están hoy en el mercado están ofreciendo un rendimiento que parte de 4% por sobre la inflación.

Con un horizonte de inversión de más allá de un año, los bonos podrían otorgar ganancias de capital si los inversores empiezan a incorporar una inflación para 2019 superior al 13,5% que era la expectativa unos meses atrás.

Se trata de inversiones de más largo plazo que una Lebac, que son una apuesta a un movimiento del dólar menor al rendimiento de la tasa en el corto plazo.

El título de más corto plazo que aparece como atractivo es el Boncer 2021, con un rendimiento del 4,1% por sobre inflación y la expectativa de bastante estabilidad en su precio dado su corto plazo. Lo mismo para el Boncer 2023 y su rendimiento del 4,2%.

El Consolidación 2024, más conocido como PR13, rinde 4,6% con algo más de duración.

Papeles como los Par en pesos o Discount en pesos prometen mucha más volatilidad en sus precios, lo que supone más riesgo pero también la posibilidad de gozar de mejores ganancias de capital si las expectativas de inflación 2019 y 2020 se mueven al alza.