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El viento externo sopla a favor

La Argentina arrancó buen día tarde la semana financiera, algo que puede probar ser positivo para los activos locales. Los mercados globales operaron con subas y, a pesar de una nueva caída de la lira turca, los activos emergentes lo tomaron con calma.

El clima financiero global, que tanto peso ha tenido en el mercado local, empezó la semana con algunos datos positivos y señales de distensión. Los índices bursátiles estadounidenses registraron subas generalizadas como resultado de el regreso a la mesa de negociaciones entre los Estados Unidos y China en materia de intercambio comercial. Además, la tasa de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos a 10 años se movió a la baja, lo que le da una mano a bonos de países como la Argentina. Una nueva caída de la lira turca, por otra parte, no generó derrumbes entre mercados emergentes.

La noticia de la llegada de una comitiva china a Washington para intentar una salida negociada a los cruces de imposiciones de trabas comerciales generó calma entre los inversores de todo el mundo.

El índice S&P 500, el más abarcativo de Wall Street, cerró el lunes con un avance del 0,24%, el industrial Dow Jones ganó 0,35% y el Nasdaq terminó con una leve suba.

Mejor aún, estos avances se dieron con una baja de las tasas que paga Estados Unidos por sus bonos a 10 años, lo que generó subas entre los bonos de países emergentes que los títulos de deuda argentinos deberían imitar.

Con todo, los operadores van a seguir de cerca lo que pase con la crisis turca. El lunes la lira perdió cerca de 2% y en general las monedas emergentes la siguieron. Pero no hubo derrumbes bursátiles ni bajas entre las emisiones de deuda.

En la semana se conocerán las opiniones de los miembros del comité de política monetaria de la Reserva Federal, el banco central de los Estados Unidos. Los pormenores de las discusiones de los funcionarios permitirán guiar las expectativas de los operadores que, hasta ahora, esperan dos nuevas subas de tasa para este año.