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En 2017 la Lebac le ganó al dólar y a la inflación

Los ahorristas que empezaron el año colocados en la Lebac más corta y a cada vencimiento renovaron otra vez la misma letra del Banco Central, ganaron 28,6% en todo 2017. Esto está por encima del 17,4% que ganó el dólar mayorista y del 24,8% que marcó la inflación. Eso arroja un rendimiento del 11% en dólares

Las letras del Banco Central (BCRA), que desde el cambio de Gobierno a fines de 2015 y la implementación de una política monetaria contractiva son las estrellas del mercado por su alto rendimiento y bajo riesgo, tuvieron otro año de buen resultado en 2017. Invertir en Lebac sirvió tanto para proteger el patrimonio frente a la inflación como para blindarlo frente a los movimientos del dólar. Si se toma el rendimiento de las letras punta a punta, el resultado supera cómodamente a esas dos variables.

En los últimos días se conoció cuál fue el dato oficial de inflación de 2017. El Indec mostró que diciembre cerró con un 3,1% de avance del nivel general de precios, más que nada por los varios aumentos de precios regulados que se concentraron en el período. El acumulado de doce meses, entonces, quedó en 24,8%. Eso está muy lejos de las metas de inflación oficiales y bastante por encima de los cálculos más pesimistas de inicios del año pasado.

Sin embargo la variación de los precios bastante por encima de lo esperado no fue suficiente como para comerse el rendimiento del activo más seguro y, hoy por hoy, popular para los ahorristas argentinos: la Lebac.

Si se calcula el rendimiento de la Lebac más corta, la que cada mes se emite a 35 o a 28 días de plazo, y se acumula cada rendimiento mensual, se obtiene un resultado en pesos del 28,6% el año pasado. Este es el resultado que obtuvo un ahorrista que suscribió Lebac en las doce licitaciones del año, siempre al plazo más corto.

Ese rendimiento se puede comparar con la inflación, la medida respecto del valor real de las cosas en la economía local. Los inversores suelen tomar el nivel de inflación como una especie de parámetro mínimo para cualquier ahorro: si supera la inflación, el patrimonio del ahorrista se mantuvo y se expandió, si no lo supera, el ahorrista sufrió una pérdida en términos reales.

Ese fue el caso de 2016 año en el que, otra vez, la inflación estuvo muy por encima de lo que se calculaba a principios de año. Ese año la inflación rondó el 39% anual mientras que el rendimiento acumulado de la Lebac más corta fue del 37%. Los que invirtieron en Lebacs en el 2016 obtuvieron en dólares un rendimiento anual del  18,15%.

Pero más allá de pérdidas o ganancias en términos reales, es decir en comparación con la inflación, hay otro resultado que se puede evaluar para la Lebac y eso es cómo comparó con el avance del dólar.

Si tenemos en cuenta que el dólar se movió 17,4% en todo 2017 (casi 10 de esos puntos de avance se dieron en el último mes del año), el rendimiento de la Lebac más corta renovada todo el año rondó el 11% anual. Esto es, por cada 100 dólares que se podía comprar a principio del año, el que invirtió en letras del BCRA ahora puede comprar 106.