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En junio los ahorristas abandonaron los plazos fijos en pesos

El avance de la inflación como resultado de los aumentos de tarifas y de la escalada del dólar hizo que los rendimientos de los plazos fijos bancarios en pesos se volvieran pérdidas en términos reales, es decir, un retroceso frente al avance de los precios. Como resultado, unos $ 10.000 millones salieron de cuentas a plazo en bancos

 

En junio los ahorristas parecieron tener suficiente con las pérdidas que arrojan los plazos fijos frente al movimiento del resto de los demás precios. Las tasas de los depósitos bancarios “en términos reales”, es decir corregidas por inflación, se mantienen negativas desde octubre de 2016. Sin embargo, con expectativas de inflación cada vez más altas para este año como resultado de las turbulencias cambiarias, la diferencia entre los rendimientos de los depósitos y la caída del poder adquisitivo en pesos parece haber sido demasiado.

 

Según datos del Banco Central actualizados hasta el 28 de junio, los plazos fijos del sector privado retrocedieron $ 9.454 millones en el mes, tras 10 meses consecutivos de avance del stock de ahorros dirigidos a ese tipo de vehículos.

 

Las tasas de los plazos fijos bancarios están en alza como resultado de las medidas que toma el Gobierno para tratar de calmar el frente cambiario, como la suba de tasa de referencia a niveles récord. Pero el avance de los rendimientos bancarios es sólo “nominal” (un número más alto), no “real” (un avance de las tasas por encima de la inflación).

 

La última vez que los depósitos a plazo fijo arrojaron rendimientos por encima de la inflación fue en octubre de 2016. Desde entonces, los ahorristas que se quedaron en el sistema bancario sólo vieron decrecer la capacidad adquisitiva de sus tenencias.