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En la primera semana del nuevo Banco Central el dólar bajó 8%

La puesta en marcha de la política monetaria acordada con el FMI tuvo un debut auspicioso. Después de semanas de disparadas del dólar la divisa cayó 8% hasta el lunes pasado. Y, aunque todavía hay volatilidad, los primeros pasos dados parecen haber sido en la dirección correcta. Las tasas en pesos y los rendimientos de la deuda a nivel global, sin embargo, aún meten ruido.

En la primera semana de aplicación del nuevo esquema de política monetaria el nuevo banquero central, Guido Sandleris, logró pasar algunos días de calma. A pesar de que la estrategia acordada con el FMI supone dejar mucho espacio para que el dólar se mueva y pone el foco en cortar a cero el crecimiento de la cantidad de dinero en la economía, el mercado cambiario reaccionó en forma positiva, aunque volátil. Al cierre del lunes el dólar minorista había perdido 8% respecto de fines de una semana antes. Sin embargo, la tasa en pesos debió subir 13 puntos en el camino y, desde el exterior, nacen nuevos temores a una escalada de las tasas estadounidenses. La cautela sigue grabada a fuego en la mente de los ahorristas.

Al menos en un principio, la promesa de Sandleris de no permitir que la cantidad de dinero en la economía crezca hasta junio del año que viene contribuyó a traer calma al mercado cambiario. Las bandas de flotación -más precisamente, la definición de una zona de no intervención en el mercado cambiario- no corrieron riesgo en ningún momento de ser superadas y el precio de la divisa se movió mansamente al centro del corredor.

Junto con el establecimiento de un objetivo de emisión monetaria cero el Banco Central complementa su política con un cerco para el dólar mayorista establecido entre los $ 34 y los $ 44 para el 1 de octubre, aunque se irá elevando a razón del 3% mensual en forma diaria de aquí a diciembre. Si el dólar supera el techo de ese corsé, el BCRA venderá hasta u$s 150 millones por día para tratar de calmarlo. Si llegara a caer por debajo del piso, el BCRA podría comprar tantos dólares como creyera conveniente para evitar un atraso cambiario.

El precio del dólar mayorista retrocedió desde los $ 41,25 a los $ 37,84, mucho más cerca del piso de las bandas que del techo.

El costo por ahora fue en tasa. La tasa de referencia del BCRA subió 13 puntos porcentuales en muy pocos días, para alcanzar un nuevo récord nominal del 73% anual. Tasas demasiado altas por demasiado tiempo pueden traer costos financieros y políticos para la administración del BCRA, porque deprimen mucho la actividad.

Por otro lado, la breve paz cambiaria también mira de reojo lo que pasa en el exterior. La tasa a 10 años de los Estados Unidos, el piso para el costo de endeudarse del resto de los países de la región, volvió a subir por encima del 3% en los últimos días, en base a expectativas de mayor emisión de deuda de ese país y suba de tasas de la Fed. Por ahora, las monedas emergentes vienen resistiendo bien, a diferencia de lo que vimos en abril pasado cuando se desplomaron.