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La Fed le saca el pulmotor al mercado

La Reserva Federal estadounidense tiene reunión de política monetaria hoy mismo. No se espera un cambio en la decisión de tasa, pero sí el inicio de la reducción de las compras de activos con las que buscó ayudar a la economía  a salir de la crisis posterior a 2008.

Los ojos de los inversores de todo el mundo estarán posados hoy miércoles sobre la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) y sobre su presidenta, Janet Yellen, que esta semana celebran una nueva reunión del comité de política monetaria. La expectativa marca que no habrá subas a la tasa de referencia en esta ocasión, pero de todas maneras las palabras de la número uno del banco central de los Estados Unidos recibirán mucha atención en busca de pistas respecto a cuándo continuarán las subas de rendimientos y al momento en el que la entidad iniciará el proceso de venta de los activos que absorbió durante la salida a la crisis subprime.

Aunque la actividad económica en los Estados Unidos está en números positivos y el mercado de trabajo da datos más positivos que otra cosa, el comité que decide la política monetaria no está satisfecho aún con el nivel de inflación. Es por esto que algunos analistas empiezan a apostar en contra de subas de tasa en lo que queda del año.

Para empezar, eso no es una mala noticia para la Argentina. Como los mercados emergentes, los bonos y acciones argentinos se ven beneficiados por el atractivo extra que les generan los bajos rendimientos en los Estados Unidos y la continuidad de los niveles bajos de tasa juega a favor.

Pero más allá de la decisión de tasa, el interés está puesto en conocer si la Fed iniciará su anunciado proceso de “reducción de su hoja de balance”. Entre noviembre del 2008 y septiembre del 2017, el tamaño de la hoja de balance de la Fed se incrementó desde 2,2 billones de dólares hasta los 4.5 billones. Es decir, pasó de representar el 15% del PIB americano al actual 23%.

El balance de la autoridad monetaria creció por masivas compras de bonos de largo plazo y activos del mercado hipotecario. El proceso, conocido como alivio cuantitativo –QE por sus siglas en inglés- buscó llevar al estímulo monetario más allá de la tasa vrtualmente en cero, con la esperanza de ayudar a reiniciar la economía.

Ahora, ese pulmotor parece necesario y la Fed va a retirarlo gradualmente. Así como el QE disminuyó el valor del dinero, acciones, bonos, materias primas y todos los activos medidos en ese dinero subieron de precio, en parte, porque la moneda era más débil. El retiro del estímulo debería ser entonces lo más lento, gradual y aburrido posible. Con los mercados en máximos al menos hasta ahora no se ve temor al evento y esa es en principio la indicación de que la salida ordenada parece factible.