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La hora de hacer inversiones en pesos

La tendencia es clara y, aunque al inversor argentino siempre le guste y convenga mantener parte de su cartera en dólares, la divisa no muestra ninguna intención de subir. En el corto y mediano plazo, las opciones de bonos en pesos parecen las más atractivas

Poco más de 10 meses después del levantamiento del cepo cambiario que impidió comprar moneda extranjera por cuatro largos años y una salida de ese control de cambios que implico una suba del dólar del 60% en un año es difícil decirle a un argentino que ahorrar en dólares no es la mejor idea. Pero los números no mienten y las tendencias del mercado en el futuro inmediato indican que es hora de invertir en activos en pesos y acciones. La cartera en dólares siempre puede ser una cobertura, sobre todo si se la coloca en bonos atractivos que rinden más de 6% anual, pero en los próximos años será muy difícil ganarle a la inflación sin una variada cartera en pesos. Aquí presentamos una serie de señales que muestran que el dólar no debería ser rendidor en el corto y mediano plazo.

En los mercados a futuro el dólar a octubre de 2017 cotiza cerca de $ 18, una suba del orden del 20% respecto de su precio actual. La tasa de suba de la divisa coincide con las expectativas de avance de la inflación en el mismo plazo, del orden del 20% según las distintas medidas de expectativa de avance de los precios. Este, desde el punto de vista del sector financiero, es un escenario en el que el dólar no sube ni baja, apenas se mantiene bis a bis con el ritmo de suba del nivel general de precios. Incluso, la tendencia en el Relevamiento de Expectativas de Mercado que elabora el Banco Central  es a la baja: las previsiones de dólar se corrigieron para abajo.

Existe toda una serie de motivos que refuerza la expectativa de un dólar barato para rato.

En principio, las abundantes colocaciones de deuda. En octubre el Tesoro coloco varios bonos en pesos que permitían que los inversores extranjeros suscribieran directamente en dólares. En las últimas dos emisiones ingresaron, en moneda dura, casi u$s 6.500 millones que fueron a engrosar las reservas. La Provincia de Buenos Aires coloco su propio bono por u$s 750 millones y Córdoba otro por u$s 150 millones. Santa Fe, Entre Ríos, Tierra del Fuego y varias empresas esperan por su turno.

El otro elemento a tener en cuenta para esperar un dólar tranquilo es el blanqueo, que aunque reporto problemas de implementación, nadie da por fracasado. Aun cuando las expectativas más optimistas para la exteriorización no se concreten, un resultado modesto también ampliara la disponibilidad de divisas en el mercado, empujando al peso argentino a la apreciación.

El ingreso de inversión extranjera para bonos y acciones, además de inversión en economía real. La Bolsa Porteña muestra volúmenes inéditos, así como también las emisiones de deuda en pesos son record, gracias a los flujos desde el exterior. La continuidad de este proceso debería conspirar contra subas del dólar.

Por último, hay que tener en cuenta que las tasas en pesos permanecerán altas un tiempo más. Las expectativas de inflación para el año que viene están tres puntos por encima de la meta del Banco Central, por lo cual la tasa de interés no bajaría mucho de acá a fin de año, manteniendo el interés por el peso.

Todo esto hace que el inversor deba analizar seriamente complementar su cartera de bonos en moneda extranjera con bonos en pesos, bonos ajustados por inflación, letras Lebac y acciones si espera ganarle a la inflación durante el año próximo