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La inflación no cede, los bonos indexados ganan

La semana pasada se conocieron datos oficiales de inflación que preocuparon a los economistas: la inflación está mostrando una resistencia mayor a la esperada frente a las medidas del Gobierno para ponerle freno. Para los ahorristas, eso significa por un lado que las tasas en pesos pueden seguir altas un tiempo más y, por el otro, que los bonos ajustados por CER suban.

No sólo de buenas noticias se hacen los buenos ahorros, y eso es especialmente cierto en la Argentina donde la realidad económica cotidiana tiende a ser convulsionada. La semana pasada los operadores se desayunaron con la noticia de que el avance de los precios en junio se había mantenido firme a pesar de los esfuerzos del Banco Central (BCRA) por ponerles un freno. La novedad, aunque todavía marginal, puso en duda uno de los principales objetivos del Gobierno que asumió en diciembre pasado pero, en el mercado, señaló nuevos ganadores. Por un lado, la resiliencia de la inflación implica que las tasas de interés van a tardar algo más en bajar y, por el otro, el dinamismo de los precios genera subas en las cotizaciones de los bonos atados a CER, el índice que ajusta por inflación.

La semana pasada el Instituto Argentino de Estadísticas y Censos (Indec) hizo público su segundo informe mensual de inflación desde que, emergencia estadística mediante, se sanearon los procedimientos que rodean a la elaboración del índice de precios al consumidor. El IPC Indec de junio mostró que en ese mes el nivel general de precios avanzó 3,1%, una caída frente al 4,2% del mes previo. Sin embargo, una medición desestacionalizada de los precios (la “inflación núcleo”) mostró una aceleración preocupante al marcar un 3% frente al 2,7% de mayo.

En línea con los problemas del Gobierno para sedar a los precios, por ejemplo, una treintena de analistas consultados por FocusEconomics aumentaron sus estimaciones de inflación para 2016 un promedio de 2,8% en junio. Fue el cuarto mes consecutivo de avance del consenso de los analistas de cuál sería la inflación para este año.

Aunque lejos de ser una catástrofe, las expectativas de los ahorristas empezaron a cambiar a la par de estas nuevas expectativas.

El primer efecto visible fue el parate que sufrió la tendencia a la baja de tasas de las letras Lebac, uno de los principales vehículos de inversión utilizado por ahorristas mayoristas y minoristas por igual durante este año. Las Lebac son el eje de la política anti inflacionaria del BCRA y, ante datos negativos, se mantuvo estable en 30,25% la tasa a 35 días por primera vez en 10 semanas. Las letras, así, se vuelven algo más atractivas.

Pero mucho más movido estuvo el mercado de bonos en pesos como resultado de la medición de un nivel de inflación algo inesperado. Los bonos CER, que pagan una tasa por encima del movimiento de los precios, mostraron importantes avances en muy pocos días.

Sólo en una semana los títulos Discount en pesos Ley Argentina ganaron 2,8%, mientras que los Par en pesos Ley Argentina se dispararon 4,8% en el mismo período.  Estos títulos acumulan un avance del orden del 25% en el año y aparecen como una buena forma de resguardar fondos frente a la inflación, dado que el dólar no muestra vocación de subir lo suficiente como para aganarle a los precios.