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La inversión defensiva que mejor resiste las turbulencias

Los ahorristas argentinos pasaron a preferir los activos menos volátiles, cuyos precios se sacuden menos, para enfrentar estos últimos meses de fuertes movimientos cambiarios. Bonos en dólares de corto plazo, más alguna apuesta por Lebac, bonos ajustados por inflación y otros activos en pesos son el menú elegido por los inversores.

Para soportar mejor las “turbulencias” financieras que golpearon al país desde fines de abril, los ahorristas argentinos están optando por activos que sufran menos la volatilidad en sus precios. Los papeles de elección para este fin son bonos soberanos en dólares de corto plazo, que aunque no se han visto exentos de las bajas de precios al inicio de la corrida contra el peso, desde entonces han fluctuado en valores piso que sólo tienen terreno para ganar cuando el frente financiero se estabilice.

Lo interesante de los bonos cortos es que además de mostrar subas y bajas más acotadas que otros activos en las operaciones diarias, es que hoy están en rendimientos más que atractivos. El rendimiento, medido en dólares, indica cual es el resultado anual que obtiene un inversor al comprar hoy mismo uno de esos papeles y conservarlo hasta su vencimiento. Así, por ejemplo, se podría comparar con un plazo fijo anual en dólares.

Títulos como el Bonar 2020 ofrecen un rendimiento del 6%, con un plazo muy corto de duración como para temer bajas mayores a su precio o problemas por el lado de un impago. Más aún, ese bono vence dentro del plazo del acuerdo entre Argentina y el FMI, lo que genera una seguridad mayor de cumplimiento.

Un poco más largo, pero igual de interesante, es el Bonar 2021, que ofrece a los precios actuales un rendimiento anual del 7,25% en dólares (lo que refleja en parte el hecho de que esté fuera del paraguas del acuerdo con el FMI). Prácticamente el mismo rendimiento ofrece el Bonar 2024.

Estos papeles, en combinación con las Letes en dólares de cortísimo plazo que recomendamos en otra nota de esta emisión, son el paragolpes contra turbulencias para los inversores locales.

A partir de una cartera de ahorros cargada de este tipo de activo, los inversores pueden guardar porciones más pequeñas de sus inversiones para apostar por otros activos más riesgosos que vienen castigados en las últimas semanas, como papeles en pesos o bonos de más largo plazo.