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La operación en el mercado local se vuelve más ágil

La liquidez en el mercado de capitales local pasará a ser mucho más fácil de obtener a partir del lunes próximo, cuando el plazo tradicional de 72 horas se reduzca a 48 horas. Esto querrá decir que habrá que esperar sólo dos días para transformar cualquier inversión en acciones y bonos en dinero en efectivo. El cambio acerca al mercado local a estándares internacionales

El mercado de capitales es una de las formas más “líquidas” de invertir y ahorrar. Mientras que, por ejemplo, un plazo fijo se mantiene inmóvil no menos de un mes antes de que su dueño pueda disponer del dinero y un inmueble necesita de varios meses de proceso antes de poder ser vendido para transformarlo en dinero en efectivo, el inversor que coloca parte de sus tenencias en acciones y bonos puede decidir hoy vender sus tenencias y, como resultado, contar con su dinero (ya sea en dólares o en pesos) tan sólo tres días más tarde. Desde el lunes próximo, esa velocidad para hacer y deshacer inversiones será aún mayor porque el plazo de liquidación pasará a 48 horas.

El mercado de capitales local camina hacia el crecimiento. Las señales se acumulan, no sólo con subas en acciones y bonos, sino también con aumentos en la cantidad de operaciones, los montos operados y la cantidad de empresas y ahorristas que se vuelcan a invertir. Y en medio de esas señales, de a poco la plaza va adoptando cambios que acercan las formas de operación a lo que se ve en el resto del mundo.

El siguiente de esos cambios tendrá lugar este lunes cuando  el plazo de liquidación de operaciones de contado de valores negociables en el mercado local quedará reducido de 72 horas a 48 horas, según lo publicado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) a través de la resolución N 703 la semana pasada. La decisión fue tomada en línea con la tendencia en los mercados internacionales, que se mueven en dirección a agilizar las operaciones.

Esto permitirá a los ahorristas concertar y cancelar inversiones de manera más veloz y con más liquidez, para que los beneficios de invertir en bonos, acciones y otros activos sean más accesibles. También, implica una reducción de costos financieros al reducir la cantidad de tiempo que las inversiones permanecen en ese limbo de plazo de liquidación.