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La resistencia a las paritarias parece debilitarse

Después de los conflictos de diciembre, el panorama político de cara a las paritarias parecía complicarse de nuevo, poniendo nuevos palos en la rueda a la conducción económica de Mauricio Macri. Sin embargo, los ensayos de conflicto patrocinados por el gremio de Camioneros parecen haber quedado aislados. Eso da un respaldo a la nueva estrategia anti inflacionaria y promete un primer semestre sin sobresaltos internos

La marcha sindical que se prepara para el 21 de febrero aparecía en el horizonte como un nuevo desafío para la estabilidad política, como los que se vieron en los últimos días de diciembre pasado durante el tratamiento de la reforma previsional. Pero el Gobierno parece estar teniendo éxito en aislar a los gremios díscolos, lo que pavimenta el camino para aplicar una nueva estrategia anti inflacionaria. Tras la relajación de las metas y la baja de tasas, al Gobierno sólo le quedan las paritarias y la apertura de importaciones como anclas para la inflación.

El Gobierno de Mauricio Macri parece estar teniendo éxito a la hora de desactivar la siguiente nube de tormenta que asomaba en su horizonte político: el conflicto paritario en un año con pocas anclas anti inflacionarias. Los negociadores del presidente lograron que varios gremios distanciados políticamente del Gobierno anterior se bajaran de la convocatoria a una protesta opositora.

La descompresión del frente sindical aparece como clave para la estrategia del Gobierno, si es que quiere un nivel de inflación 2018 que sea menor al de 2017. Con el cambio en las metas de inflación –fue elevada del 105 al 15% para este año- y la baja de tasas de referencia que le siguió, las expectativas de inflación saltaron unos 2 puntos porcentuales en las distintas mediciones de perspectivas económicas. Así, quedaron cerca del 20%.

La necesidad del ala política del Gobierno de eliminar un régimen de inflación con tasas excesivamente altas que dificultan el financiamiento interno y amenazan la actividad vino de la mano de la necesidad de otras anclas contra la suba de precios. Una de ellas es que los contratos, por ejemplo las paritarias, no se alejen mucho del 15% de la meta de inflación fijada para este año. De eso depende en buena parte el resultado de este año en materia de inflación.