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Las Lecap ofrecen las mejores tasas en pesos para ahorristas

El Tesoro colocó esta semana una nueva emisión de Letras Capitalizables en pesos (Lecap), junto con otra de letras ajustadas por inflación y una última de letras en dólares. A la hora de colocar a tasa fija, las Lecap ofrecen la mejor tasa del mercado local.

Las tasas en pesos han tardado en reaccionar a la suba de los rendimientos que impulsó el Banco Central para tratar de contener al dólar y a las expectativas de inflación. Sin embargo, hay un mercado en el que los ahorristas pueden apostar por rendimientos en pesos a tasa fija como hasta hace poco lo hacían con las Lebac, el de Letras Capitalizables en pesos (Lecap) que coloca casi quincenalmente el Ministerio de Hacienda. La tasa que pagan esos papeles subió casi 10 puntos al 47% anual en el último mes para los plazos más largos, lo que implica una tasa que supera a las previsiones de inflación más pesimistas, del orden del 35% para este año.

En estas línea recomendamos varias veces la ampliación de posiciones en letras y bonos ajustados por inflación, los que están atados al índice CER. Y aunque esa estrategia siga resultando interesante, el universo de la tasa fija ya no se queda atrás.

El mercado más líquido de instrumentos en pesos que existe es el de las Lecap que emite periódicamente el Tesoro. Se trata de papeles de corto plazo con rendimientos similares a las Lebac. Aunque no exista la Lecap a un mes como si había letras del banco central, el hecho de que las Lecap sean capitalizables implica que a cada mes cumplido pagan un rendimiento mensual que se suma al capital de la inversión inicial. Es decir, equivale a colocar dinero a un mes y renovar por varios períodos, lo que arroja una tasa combinada muy jugosa.

Tras los malos datos de inflación de principios de año y el regreso de la volatilidad cambiaria de la mano de ellos, las tasas de Lecap reaccionaron rápido. En los vencimientos más cortos, la tasa pasó del 35% al 42% en pocos días, mientras que las Lecap de más largo plazo volaron desde 37% a 47%.

Con semejante ajuste al alza de los rendimientos en pesos, conservar el poder adquisitivo de los ahorros necesita que este año la inflación esté apenas por debajo del pésimo número del año pasado, que cerró en 47,6%. Con sólo unos puntos menos de inflación, esta colocación en pesos cubre al ahorrista del aumento de los precios al consumidor y, en caso de que el BCRA logre controlar al dólar, genera la posibilidad además de anotar ganancias en moneda extranjera.