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Las Letes en dólares volvieron a ser una opción para minoristas

Los ahorristas más pequeños se quedaban afuera de las licitaciones de estas letras del Tesoro que rinden 10 veces más que un plazo fijo en dólares. Por eso, el Gobierno modificó las reglas de juego para que los que colocan menos de u$s 50.000 tengan prioridad y ahorren cada dólar, o personas, que coloquen. Una gran alternativa para el dinero del blanqueo.

Las Letes en dólares fueron lanzadas por el Gobierno en 2016 como una vía de financiar los pagos de intereses de deuda en moneda extranjera que cada mes tiene que hacer el Tesoro. La idea era apostar por la costumbre argentina de ahorrar en dólares sin rendimiento alguno, ofrecer un rendimiento atractivo, seguro y a corto plazo y –de esa manera- sacar a los dólares del colchón, darles un fin útil y estimular el ahorro remunerado. Sin embargo, el éxito de las letras fue tal que hasta los mayoristas se prendieron a las licitaciones de cada 15 días y llegó un punto en que era difícil lograr comprar estas letras: en abril, hubo ahorristas que quisieron u$s 1000 y lograron comprar apenas u$s 200. En mayo, el Gobierno cambió las reglas y ahora se puede colocar en forma íntegra cualquier monto por debajo de u$s 50.000.

Las Letras del Tesoro en Dólares Estadounidenses (Letes) son instrumentos de deuda de muy corto plazo que emite el Gobierno cada 15 días, días más, días menos. La próxima licitación es el miércoles que viene, el 24 de mayo.

Aunque los detalles varían semana a semana, y todavía no se oficializaron las condiciones del próximo llamado, a principios de este mes el Gobierno colocó dos: una a seis meses y la otra a 15 meses de plazo. Los rendimientos ofrecidos, que son fijos, fueron del 2,85% anual en dólares y del 3,25% anual en dólares, tasas que están una vez y media de lo que rinde el dinero a nivel internacional y 10 veces por encima de lo que pagan los bancos por plazos fijos en dólares (el promedio minorista de los plazos fijos bancarios da una tasa del 0,3% anual).

Las Letes tienen dos elementos muy interesantes para el ahorrista argentino más amante del ladrillo y el plazo fijo. Uno es que, como toda emisión de deuda, el dinero invertido en letras en dólares no paga ninguna clase de tributo (ni Ganancias ni Bienes Personales) durante el tiempo de vida de esa inversión. Esto es particularmente positivo para quienes dinero y, ahora, empiezan a estar sujetos a impuestos por primera vez por ese dinero que antes guardaban gratis debajo del radar de la AFIP.

El otro elemento de interés es que es una forma muy barata de dolarizarse. Para comprar Letes, los días de licitación, se puede usar dólares o pesos por igual. En caso de usar pesos, los billetes se toman a un tipo de cambio mayorista que está unos 30 centavos por debajo del precio por dólar que cobran en las ventanillas de bancos y casas de cambio. Esto es una ganancias del 3% el día mismo de la licitación. Una vez que vencen las Letes, el ahorrista percibe en su cuenta el equivalente en dólares a su compra “mayorista” más el rendimiento de entre 2,85% y 3,25% anual. Y lo recibe en dólares contantes y sonantes. Con lo cual, el que va a comprar dólares al banco para ahorrarlos no está siendo muy inteligente.

Para suscribir Letes la semana próxima conviene contactarse con su Sociedad de Bolsa en los próximos días e ir transfiriendo el dinero a la cuenta comitente. Las comisiones que se cobran, como en toda suscripción primaria (es decir, la compra de un activo el día en que es emitido), son más bajas. El plazo de colocación suele ser de dos días: martes y miércoles de la semana próxima.

Con el dólar cerca de su piso del año, cae 3% desde fines de diciembre, y el Banco Central haciendo fuerza para que suba a través de compras de divisas para reservas, difícilmente se pueda conseguir dólares más baratos que estos.