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Las mejores inversiones de 2017

En el ranking de inversiones más rendidoras del año pasado, las colocaciones en acciones fueron las que mejores resultados arrojaron con un 77,8% de ganancia del Merval en doce meses. Luego, inversiones en carteras administradas que morigeran el riesgo de invertir en acciones arrojaron resultados de 38,5% en pesos o del 10,8% en dólares, por encima de la Lebac, el dólar y el plazo fijo.

Ranking de inversiones: Rendimientos acumulados en pesos en todo 2017

  • Merval: 77,8%
  • Cartera administrada moderada: 38,5%
  • Lebac: 28,6%
  • Plazo fijo: 18,7%
  • Dólar: 17,4%

A la hora de hacer balances de los resultados que arrojaron las inversiones más tradicionales a lo largo de 2017 las acciones volvieron a picar en punta. Seguir la composición del índice Merval resultó en una ganancia del 77,8%, un rendimiento que triplicó la inflación del año pero difícil de concretar porque no existen fondos en Argentina que sigan al índice líder. Después de esa estrategia, la que más rindió fue adoptar carteras administradas que ofrecen algunas sociedades de Bolsa con las que se busca reducir la volatilidad y el riesgo de invertir en acciones, con resultados del 38,5% en pesos en carteras moderadas o del 10,8% en dólares. Atrás quedaron la Lebac con un rendimiento acumulado del 28,6% en el año, los plazos fijos con un rendimiento promedio del 18,7% y un dólar que subió apenas 17,4% el año pasado.

Las acciones tuvieron un 2017 estelar, otra vez, tras ser la inversión más rendidoras de 2016. El índice de acciones Merval que agrupa a las acciones más operadas del mercado y cuya composición se modifica cada 3 meses aumentó su valor 77,8% a lo largo del año que pasó. Las acciones ganaron un primer impulso en base a las apuestas por una incorporación del mercado argentino al índice de emergentes de MSCI que finalmente no se concretó. Las caídas posteriores a la postergación de la salida del mercado local de la categoría de frontera, sin embargo, fueron recuperadas rápidamente tras los buenos resultados obtenidos por el oficialismo en las elecciones de octubre. Como ahorrista, sin embargo, es algo difícil seguir al Merval y a sus cambios trimestrales de composición, ya que no existen fondos que lo imiten y es necesario utilizar grandes sumas para copiar la ponderación de cada acción en el indicador.

Tras las ganancias del Merval, lo que siguió en el ranking de inversiones más rendidoras fue la adopción de estrategias mixtas de inversión en bonos y acciones. Para los inversores que no son expertos, está estrategia está disponible en forma de carteras administradas, un canasta de acciones y bonos que algunas sociedades de Bolsa ofrecen a sus clientes como una manera de equilibrar apuestas por acciones con otras por títulos de deuda. El objetivo de estas carteras es reducir la volatilidad (subas y bajas constantes de las acciones) y el riesgo, con la idea de ofrecer una vía de inversión más amigable para el inversor minorista y mediano.

Las carteras para inversores moderados arrojaron un rendimiento del 38,5% el año pasado, gracias a una distribución equilibrada de posturas en acciones, Lebac, bonos atados al dólar, bonos que ajustan por CER y títulos en dólares que lograron captar gran parte del gran año de las acciones sin someterse a los grandes altibajos del Merval gracias a los rendimientos más seguros de letras del Banco Central y títulos soberanos. Son alternativas sencillas de inversión para ahorristas con poca experiencia en el mercado y para inversores ya iniciados que coloquen desde $ 150.000.

Para quienes prefieren el dólar por sobre todas las cosas, pero no quieren conformarse con el rendimiento prácticamente nulo que se obtiene al quedarse con dólares billete o colocar un plazo fijo bancario, existen carteras administradas en dólares, a la que se puede entrar tanto con pesos como con dólares, compuestas por una canasta de Bonos que en algunas carteras rindió un 10,8% en dólares anual (es decir, más allá de la suba del dólar).

La inversión estrella del año, la Lebac del Banco Central, arrojó un rendimiento acumulado del 28,6% en pesos en 2017. Este es el resultado de invertir cada mes en la letra a un mes de plazo, renovando el capital y los intereses obtenidos el mes anterior en cada licitación. Las letras del Central son muy apreciadas por su seguridad: pagan lo que anuncian que van a pagar, sin riesgo alguno (el Central nunca entró en default en su historia) salvo, si se quiere, el cambiario (si el dólar sube más o menos cada mes). Más allá de que en algunos meses puntuales el dólar subió más, el rendimiento anual de la Lebac a un mes quedó más de 10 puntos porcentuales por encima del avance del dólar, que subió 17,4% en el año. Dicho de una manera más clara, los que apostaron todo el año por Lebac compraron a fin de año más dólares de los que podían comprar un año antes, aunque la seguridad de la apuesta los dejó afuera de la fiesta de acciones y bonos.

Por último, a pesar de las altas tasas en pesos que pagó el Banco Central, los bancos se encontraron con más depósitos de los que necesitaron a lo largo de 2017, por lo que pudieron pagar poco por los plazos fijos. El rendimiento acumulado de colocar plazos fijos a 30 días y renovarlos cada mes durante todo el año pasado fue de apenas 18,7% promedio en el sistema (6 puntos por debajo de la inflación del 24,8% del año pasado).