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Los bonos CER ya cumplieron

Los bonos ajustados por CER son una de las alternativas de inversión que mejores rendimientos ofrecieron este año. Pero los que no los tienen en cartera, ya se perdieron la mejor parte de sus avances, en la medida en que el mercado ya descontó un primer cuatrimestre de inflación más alta de lo esperado.

El inicio de 2018 se caracterizó por una disparada de la inflación como resultado de aumentos de tarifas mayores a los presupuestados originalmente, un cambio en la política monetaria y la devaluación del peso hasta el mes de febrero. En esa línea, se espera que la inflación en  el primer semestre del año ronde el 12%, muy cerca de la meta del 15% para todo el año. Los bonos ajustados por CER, el índice que sigue al dato de inflación del Indec, gozaron de buenos avances y ganancias de capital a lo largo de todo el primer trimestre, pero quizás las ganancias se moderen de aquí en adelante ahora que se descuenta un regreso de la política monetaria contractiva.

Los títulos ajustados por CER suelen ser los mayores beneficiados cuando la inflación se va de quicio, precisamente porque están diseñados para proteger y generar ganancias cuando las cosas salen mal. De esa manera, las malas noticias sobre la marcha de la inflación ayudaron a empujar al alza a los títulos que ajustan por ese índice a lo largo del año.

Los seis bonos soberanos más operados que ajustan por CER, por caso, promediaron subas de 6,68% en lo que va del año, frente a avances del 0,25% promedio entre los papeles en pesos a tasa fija y tasa variable en el mismo plazo.

Entre ese universo, papeles como el Discount 2033, el Par Canje 2010 o el Cuasipar 2045 descollaron en el año con avances del 9,8%, 8,7% y 8,8% respectivamente.

Sin embargo, las expectativas de una desaceleración de la inflación luego de otro mal dato –aunque muy predecible- en el índice de precios al consumidor de abril podrían ya estar cargadas en precios.

Un cálculo de la Consultora Elypsis arroja que los precios de los bonos CER presumen una inflación del orden del 24% este año, cuando las estimaciones de mercado están por debajo del 21% para todo 2018. Así, las subas aceleradas de principio de año en principio no se repetirían.

Con todo, esto está lejos de ser una señal de venta. Los que apostaron por CER apenas semanas atrás, o mejor aún desde noviembre o diciembre pasado todavía están percibiendo los resultados. Las expectativas de inflación siguen en alza y no hay motivos para temer una baja.

Para nuevas inversiones, mientras tanto, es interesante seguir lo que pasa con los títulos de tasa variable, como los que están emitiendo varias provincias, y aquellos que más relación tienen con la tasa de política monetaria, que se mantendría alta dado el mal panorama de precios.