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Los bonos en dólares de corto plazo son los primeros en reaccionar

En el universo de inversiones en dólares, dados los movimientos cambiarios de las últimas semanas, se abrieron oportunidades de inversión interesantes. Con movimientos más acotados por su corto plazo, los bonos soberanos hasta 8 años ahora ofrecen rendimientos muy altos. Se puede obtener rendimientos arriba del 7% anual para hacer trabajar los ahorros.

Las devaluaciones de monedas de la región y la salida de inversiones de los mercados emergentes no dejaron de lado a los activos argentinos. Los bonos locales tuvieron bajas de precio, pero con la contención del frente cambiario por parte del Gobierno empezó la reacción de los inversores que volvieron a colocar sus apuestas en emisiones de deuda argentina. Los que menos se movieron fueron los bonos de más corto plazo y, ahora, ofrecen una oportunidad de compra con rendimientos más altos de los que ofrecían semanas atrás. Invertir en bonos en dólares de corto plazo arrojaba rendimientos de alrededor del 5% en abril, ahora permiten a los que los compren ahora hacerse con rendimientos del orden del 7%.

Una de las apuestas más tradicionales y seguras del mercado local, la inversión en bonos soberanos de corto plazo, quedó más atractiva después de la turbulencia cambiaria.

Títulos de deuda que vencen desde 2021 a 2026 permiten a quienes coloquen parte de su cartera de ahorros captar rendimientos muy por encima de los que estaban disponibles a principios de año.

Tradicionalmente los bonos de menos de 10 años tienen movimientos de precios más pequeños que los de mayor duración. Es así que se vuelven una buena opción para los ahorristas que quieren limitar la volatilidad de ahorros que no piensan usar por los próximos años.

Un ejemplo de esto es el Bonar 2020 (AO20 en la jerga) que ofrece un rendimiento de casi 5% anual en dólares, luego de rondar el 4% a principios de año.

El Bonar 2024 (AY24) ofrece un rendimiento del 6,6% para quienes inviertan en él ahora y el Bonar 2025 (AA25) paga 7,7%.

La forma de percibir estos rendimientos es bastante sencilla. Consiste en dar la orden a una sociedad de Bolsa de invertir en esos papeles y mantenerlo en cartera hasta su vencimiento. Los pagos semestrales de intereses que hacen estos papeles se reinvierten en el mismo bono, de manera tal de capitalizar esos rendimientos. Así, por ejemplo en el bono a 2020, se obtienen rendimientos muy por encima de la media de la región.