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Los bonos en dólares premiaron a sus tenedores

La suba de calificación crediticia de la Argentina, la baja de la tasa a 10 años de los bonos de los Estados Unidos, el blanqueo y el repunte del dólar en el mercado local hicieron que los bonos en dólares fueran la inversión más interesante de la semana que pasó. Aunque las expectativas de dólar sigan planchadas, una parte de la cartera debería estar en bonos.

La semana pasada se alinearon los astros para que los bonos en dólares fueran las estrellas. Tensiones geopolíticas globales llevaron a muchos inversores a refugiarse en bonos del Tesoro de los Estados Unidos, algo que hace bajar la tasa en ese país y lleva al resto de los inversores a buscar atractivo en países como la Argentina. Esto se combinó además con una mejora de la nota crediticia del país, las primeras inversiones de ahorristas que entraron al blanqueo y el anuncio del Banco Central de que saldría a sostener al dólar. El resultado fue una suba generalizada para los bonos en dólares, con eje en los que venimos comentando en estas líneas, los de corto y mediano plazo.

Además, el pago sin inconvenientes del vencimiento del Bonar X, un título que fuera emitido durante el kirchnerismo y que siguió cotizando con buena salud a través de todo el cepo cambiario sin jamás causar la más mínima pérdida a sus tenedores, también sumó confianza en las emisiones de deuda del país. Se pagaron u$s 7190 millones en un solo día, tal como estipulaba el bono, cumpliendo con todos los inversores que confiaron en ese papel.

En ese contexto tan favorable, la semana pasada los bonos emitidos en dólares acumularon ganancias de entre 3% y 5% a lo largo de todos los plazos, como reflejo de ese cambio de tendencia.  Opciones como el Bonar 2020, que la semana pasada ofrecía un rendimiento del 4%, hoy equivale a colocar un plazo fijo que paga 3,1% en dólares cada año. Esto es resultado de la suba de precios, ya que cuanto más caro está un bono menor es su tasa.

El Bonar 2024, que rendía más de 5% la semana pasada vio comprimir su tasa al 4,4%, mientras que la referencia más cercana al plazo de 10 años –el Bonar 2026-, pasó de rendir 7% a 6,1%.

Tasas más bajas significan rendimientos menores, pero también mayor estabilidad en los precios y más seguridad para las inversiones. En la medida en que el dólar siga planchado, estos rendimientos como los que ofrecen los bonos en moneda extranjera son esenciales para que el ahorrista no vea como sus tenencias pierden valor.