-

Los mercados siguieron con calma a las elecciones estadounidenses

La gestión de Donald Trump fue plebiscitada a dos años de su elección, pero los resultados no fueron conclusivos como para echar por tierra los recortes de impuestos llevados adelante por su gobierno, ni para darle un cheque en blanco al presidente estadounidense. La expectativa de los expertos es que la corrección en los precios de las acciones de octubre no va a ser profundizada por las urnas.

Los estadounidenses fueron ayer a las urnas en lo que se trató de una evaluación del rumbo que tomó Donald Trump al llegar a la Casa Blanca. La personalización de las votaciones para las dos cámaras del Congreso y varias gobernaciones de estados hicieron que más que nunca las elecciones de medio término se traten del nivel de apoyo al presidente. Sin embargo, a diferencia del golpe que le dio la sorpresiva victoria de Trump a los mercados en las últimas presidenciales, los inversores no llegaron preocupados al escrutinio. ¿La clave? No hay grandes cambios a la política de los Estados Unidos como resultado de los comicios.

Wall Street llegó a noviembre después de sufrir su peor corrección desde la crisis financiera mundial, una modesta caída del 7% en las acciones, muy lejos de los derrumbes de aquel colapso. Pasadas las correcciones, en los primeros días del mes los papeles de las empresas estadounidenses hicieron pie sin dificultades de cara a una continuidad de la actividad económica, quizás algo limitada por la expectativa de suba de tasas.

Pero en lo que hace a las elecciones de medio término que tienen a la evaluación del desempeño de Trump como principal eje, las preocupaciones de los inversores estuvieron cerca de ser nulas.

Los resultados del voto en el Congreso, aunque aumentaron el peso de la oposición en el poder legislativo, están lejos de significar un volantazo a las políticas de Trump. Y sobre todo a la que podría ser más negativa para el precio de las acciones, un intento demócrata de echar atrás las bajas de impuestos concretadas en los últimos años. Simplemente los demócratas no tienen asientos suficientes como para revertir eso (aún asumiendo que hay acuerdo entre sus legisladores, algo que no es del todo así).

De esta manera, las miradas de los inversores seguirán puestas en la evolución de los diferendos comerciales entre los Estados Unidos y China, además del seguimiento de lo que puede generar la Fed en materia de suba de tasas o el déficit en materia de aumento de los rendimientos de los bonos en dólares.