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Los plazos fijos ya pagan menos de 20% anual

La baja de la tasa de interés que pagan los bancos por los plazos fijos minoristas cae más rápido que la de los mayoristas y que la tasa de inflación. Entidades bancarias saturadas de pesos pagan cada vez menos por obtener liquidez, con la que poco pueden hacer más que invertir en letras dada la caída del crédito.

Finalmente la tasa que pagan los plazos fijos para inversores minoristas cayó por debajo del 20% anual. El rendimiento de las colocaciones a 30 días promedió en los últimos siete días hábiles el 19,75%, lo que lo llevó por primera vez debajo de esa barrera psicológica. Con expectativas de inflación que van del 19,7% al 23% para los próximos doce meses, dejar los ahorros en un plazo fijo apenas si conserva el valor del patrimonio. Letras del Banco Central, bonos en pesos, fideicomisos financieros y otros activos en pesos del mercado de capitales ofrecen tasas desde 5 puntos porcentuales por encima del nivel de los plazos fijos.

Hacer un plazo fijo sigue sin ser un negocio para los ahorristas. Entre los cambios que creó el nuevo Gobierno de diciembre pasado a esta parte, el rendimiento de los ahorros en el sector bancario no está incluido. A pesar de fuertes subas de tasas de interés a principios de año para combatir la inflación, ese aumento de los rendimientos apenas si se derramó a los clientes de los bancos en forma de altas tasas de plazo fijo, porque a diferencia de lo que rinden los préstamos y los activos financieros que cotizan en el mercado de capitales, los plazos fijos no siempre logran competir contra la inflación.

La “tasa real positiva en términos reales” que persiguen todos los bancos centrales, esto es que el rendimiento de los ahorros proteja frente a la inflación, no llega a los estratos más bajos de los clientes de los bancos. De hecho, ni siquiera a los más altos, al menos no en términos de rendimientos de los plazos fijos.

Por eso es que desde junio las colocaciones en pesos en los bancos dejaron de crecer. La migración al mercado de capitales de mayoristas, primero, y minoristas, después fue masiva.

Con sólo una comisión del 0,1% por compra, la opción de suscribir Lebac es mucho más atractiva que la de armar plazos fijos. De hecho, los bancos usan los plazos fijos de sus clientes para invertir precisamente, en Lebac.

A diferencia de un plazo fijo, por otro lado, la Lebac tiene mercado secundario. Con lo cual, en caso de necesitar el dinero antes de los 35 días que toma la inversión, es posible cambiarlo por efectivo en el mercado en sólo 72 horas.